Qué hacer cuando la caldera de gas presenta fugas

Las fugas en la caldera de gas pueden resultar peligrosas. Aunque solo se escape el agua, es importante solucionar el problema cuanto antes. Actuar con agilidad evitará complicaciones y una reparación costosa. Sin embargo, ¿cómo se debe actuar en esta situación? Se mencionan las claves a continuación.

La pérdida de agua de la caldera de gas

Se puede producir una pérdida de agua de la caldera de gas por diferentes razones. Una de ellas es el fallo en el circuito, el cual no es suficientemente estanco. También pueden existir problemas en la válvula de alivio de presión o una fuga del tubo de conexión del líquido. En cualquiera de estos casos, se puede producir un escape o goteo de la caldera de gas que hay que solucionar

Cómo detectar el origen de las fugas en la caldera de gas

Antes de actuar o realizar cualquier reparación, hay que localizar la fuga. Ya se mencionaron los lugares más comunes, como es el caso de una válvula de alivio. Primero se efectuará una revisión visual en busca de goteo en las áreas sensibles. Luego, se identificará el área exacta y los daños que puedan estar presentes. Quizás haya corrosión o una pieza esté floja, algo de lo que hay que asegurarse.

Pasos para efectuar los ajustes en la caldera de gas

En la mayoría de casos, el ajuste es sencillo y no requiere de intervención por parte de un técnico. Las piezas de la caldera pueden aflojarse con el paso del tiempo y uso. Con apretarlas será suficiente para que la fuga remita en el momento. Sin embargo, en caso de que exista corrosión o daños, sí que se necesitará un aspecto. Situaciones como estas requieren de recambios y una actuación en profundidad.

A la hora de efectuar una reparación, aunque sea sencilla, es importante cerrar el paso del agua. Esto evitará que, en caso de equivocación, el líquido salga en mayor cantidad. Por ejemplo, como ocurriría al aflojar una válvula pensando que se está apretando. Así, se gana en seguridad y los problemas no crecerán en complicación. Tampoco se tendrá que limpiar más de lo necesario.

¿Es mejor una caldera de gas o una caldera de pellets?

Las calderas de gas son una de las más extendidas. Son sencillas de utilizar, seguras y utilizan un combustible abundante. Sin embargo, la instalación de calderas de pellets en Zaragoza se está incrementando. Ofrecen una alternativa rentable y con una eficiencia mayor. El combustible utilizado se quema en un 99 %, lo que reduce los desperdicios y ofrece un mejor uso de la energía.

Elegir entre una y otra depende de las necesidades de cada usuario, las cuales hay que tener muy en cuenta antes del cambio. No obstante, ambas son opciones que destacan por su sostenibilidad y capacidad de generar calor.

En definitiva, las fugas en la caldera de gas tienen que subsanarse con agilidad. Un escape de agua afectará al rendimiento del sistema y podría contribuir a generar más daños. Por tanto, merece la pena realizar una revisión a fondo y actuar antes de que surjan problemas muy costosos de solucionar.

Cómo descongelar las tuberías en invierno

Las tuberías congeladas suponen uno de los problemas que con más frecuencia sucede cuando cambian las estaciones, y más con el frío, pues las bajas temperaturas hacen que se congele el agua de las tuberías. A continuación, explicaremos cómo se deben descongelar las tuberías en invierno para un correcto funcionamiento durante todo el año. Es importante tener en cuenta que para que una tubería alcance un estado de congelación, es necesario que se vea expuesta durante un largo periodo de tiempo a temperaturas inferiores a 0ºC.

Hay que tomar los correctivos necesarios para estar al día en el mantenimiento de las tuberías en las casas antes, durante y después de cada cambio de estación. ¡Sobre todo en invierno!

Aspectos a tener en cuenta para descongelar las tuberías

Es fundamental calentar el tramo que esté congelado con un secador de pelo. Cuando se eleve la temperatura ambiente, también aumentará la de la tubería. Además, conviene encender calefactores porque, al calentarse la estructura, ayudará a descongelar las tuberías.

Trucos para descongelar las tuberías

Estos son algunos de los trucos que hay que tener en cuenta:

  • Para descongelar tuberías en invierno, recomendamos el cierre de la llave de paso, así como drenar el agua para que la tubería quede vacía. Esto reduce las posibilidades de que se congele.
  • Recubrir con un material aislante las partes más vulnerables de la red. En caso de que esté recubierto, hay que verificar que el material aislante no esté deteriorado ni sea de baja calidad.
  • Verificar problemas que puedan existir en las llaves de paso o en el termostato para conseguir una correcta reparación de tuberías.

Cómo descongelar tuberías congeladas en exteriores

Se trata de una de las más frecuentes de congelar, ya que están expuestas a bajas temperaturas. Esto hace que requieran de mayor protección.

  • En caso de que el tramo congelado sea muy poco, puede usarse un secador de pelo o bien una pistola de aire caliente.
  • Utilizar trapos calientes o mojados en agua caliente.
  • Recubrir las tuberías que están expuestas con un material aislante. Sirve tanto una fibra de vidrio como una lámina de plástico o una de goma.
  • Hacer uso de una cinta térmica y enrollarla alrededor de la tubería. Luego, conectarla a una fuente de corriente.

La combinación de electricidad, agua y tuberías es efectiva, pero hay que tomar medidas de prevención para evitar los diferentes tipos de accidentes que se pudieran derivar.

Pasos para descongelar tuberías congeladas en interiores

Generalmente, ocurre en los pisos superiores. Si esto llega a suceder:

  • Volcar el agua hirviendo en los desagües.
  • Agregar sal a los desagües.
  • Encender la calefacción central y aumentar la temperatura del interior de la casa entre 24 °C y 27 °C.

En definitiva, si no se ha podido evitar que las tuberías se congelen, lo mejor que podemos aconsejar es aplicar calor, pero nunca con fuego directo. Hay que hacerlo con calor seco de forma indirecta. Puede ser con la ayuda de una lámpara de calor, un calefactor, etcétera. Pero en ningún caso se debe dejar el aparato mucho tiempo funcionando. Es importante descongelar tuberías en invierno siguiendo los consejos de expertos del sector. Dinos cuál es tu opinión al respecto del tema tratado y si te ha sido útil el artículo.

Qué hacer cuando la caldera no calienta el agua

Una de las cosas más desagradables que pueden ocurrir en un hogar es cuando la caldera no calienta el agua. Además, es más preocupante todavía cuando aparentemente está funcionando, ya que es complicado averiguar dónde está la avería.

La caldera no calienta el agua: principales problemas

Los fallos más comunes de las calderas cuando se da esta situación suelen ser los que se nombran a continuación:

  • Que la tubería de condensación esté congelada: Puede ocurrir que las tuberías se congelen debido a las bajas temperaturas. Esto genera un bloqueo que impide que el agua se caliente y hace que la caldera se apague.
  • Pérdida de presión: Este fallo suele deberse a que hay una fuga de agua en el sistema. Esto provoca que la presión disminuya, lo que puede generar diferentes problemas.
  • Fallos en el termostato: Es bastante común que, con el paso de los años, la precisión de los termostatos se reduzca. Si esto ocurre, no es posible configurar de manera correcta la temperatura y puede que la caldera se encienda y se apague sin control.
  • Los radiadores no se calientan: Cuando el aire se acumula en el radiador, la parte inferior de este se calienta, pero no la zona superior. Otra causa que puede generar este inconveniente es que las tuberías necesiten una limpieza, ya que, en muchas ocasiones. es la propia suciedad la responsable de la obstrucción.

Posibles soluciones si la caldera no calienta el agua

Si al abrir el grifo la llama se enciende, pero la caldera no calienta el agua, lo más probable es que esta tenga alguno de los problemas que se han comentado en el apartado anterior. Las principales soluciones ante esta situación son las siguientes:

  • Comprobar la temperatura del agua en la caldera: En caso de que sea posible subirla, deberá hacerse y verificar posteriormente si hay algún tipo de mejora en su funcionamiento.
  • Revisar que el caudal de agua es el correcto: Puede que este sea excesivo y que la caldera no sea capaz de calentar el agua de la forma adecuada. Si este es el problema, es posible solucionarlo cerrando un poco el grifo.
  • El intercambiador de la caldera está obstruido: En algunas ocasiones, el agua varía entre fría y caliente constantemente. En este caso, el intercambiador puede estar bloqueado por la acumulación de cal. Este contratiempo se puede evitar con un adecuado mantenimiento, el cual, además, conseguirá alargar la vida útil de la caldera.

Si la caldera no calienta el agua de la forma correcta, lo primero que se ha de hacer es descubrir de dónde procede la avería. Una vez localizada, solo se debe poner en práctica cualquiera de las opciones que se han comentado en este artículo. Con casi total seguridad la caldera volverá a funcionar y a calentar el agua. Si no es así, la mejor alternativa es acudir a profesionales con experiencia. En Combustibles Aragón podemos proporcionarte las soluciones que necesites respecto a este tema. Además, la confianza de todos nuestros clientes y unos excelentes resultados nos avalan. ¡Esperamos tu llamada!

Cada cuánto tiempo se debe hacer la revisión de la caldera

Tanto para asegurar que las calderas ofrecen las máximas prestaciones como para tener la tranquilidad de que están trabajando de forma segura y eficaz, es indispensable realizar una revisión de la caldera cada cierto tiempo. Si embargo, puede que te surja la duda de saber cada cuánto tiempo debes realizar esta operación. En este post te lo explicamos.

Cuándo hacer la revisión de la caldera

Según ordena la Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, es conveniente realizar un análisis de la combustión en las calderas una vez al año para garantizar que es adecuada y que se evacúan los gases al exterior correctamente. Como es lógico, el objetivo es garantizar la seguridad de toda la instalación, además de optimizar el consumo de energía. Piensa que, si tu caldera trabaja de forma forzada para generar agua caliente y calefacción, el gasto mensual será más alto. Especialmente durante los meses de invierno.

Sin embargo, la normativa indica que la revisión en las calderas de gas situadas en viviendas es obligatoria cada dos años tal y como regula el Real Decreto 1027/2007.

Con relación a la instalación completa, esta deberá pasar la inspección completa cada cinco años siempre que sea de gas, tal y como establece el Real Decreto 919/2006. Se reduce este tiempo a un año en estufas de gasóleo, pellets de gran calidad u otro tipo de combustible de las mismas características. Aquí se revisará, por ejemplo, la combustión, y al finalizar se emitirá un certificado que se deberá guardar durante los cinco años posteriores.

Quién debe realizar la revisión de la caldera

La revisión de la caldera consiste en hacer una serie de comprobaciones para asegurar que el equipo rinde adecuadamente tanto en eficiencia energética como en durabilidad y seguridad. Para que salga más rentable económicamente y contar con la certeza de que se desplazará un técnico rápidamente ante cualquier problema de avería, los fabricantes y compañías comercializadoras ofrecen a los usuarios servicios de mantenimiento anuales.

Estos incluyen la revisión obligatoria, además de una anual donde se realiza una limpieza y revisión de todas las piezas incluidas en la caldera.

No obstante, si lo prefieres, puedes contratar a profesionales independientes, pero siempre homologados, para que se encarguen de realizar estas inspecciones. Estos mantenedores cualificados pueden ser empleados por cuenta propia o de una compañía energética para prestar el servicio.

Sin embargo, en ambos casos deben estar habilitados como instaladores de gas y agentes de puesta en marcha, mantenimiento y reparación de aparatos. En este caso, ellos se encargarán de enviar a tu empresa suministradora los datos para que conste como que has realizado la revisión obligatoria.

En conclusión, la revisión de la caldera evita muchas averías y facturas elevadas de consumos por un mal funcionamiento del aparato. Por todo lo explicado en este artículo, es aconsejable contar con un mantenimiento de caldera en Zaragoza donde, además, tendrás incluida la revisión obligatoria que debes hacer en tu caldera cada dos años. Si quieres efectividad, apuesta siempre por expertos. ¡Llámanos y pídenos información sin compromiso!

Qué son y cómo funcionan las estufas de doble combustión

Los sistemas de calefacción han evolucionado mucho a lo largo del tiempo. Hoy en día, existe una gran variedad de estufas y chimeneas con las que poder calentarse. Las estufas de doble combustión son perfectas para mejorar las ventajas de un fuego y reducir la cantidad de humo y restos que no llegan a consumirse.

Cómo funcionan las estufas de doble combustión

El funcionamiento de las estufas de doble combustión se basa, como su propio nombre indica, en dos pasos.

El primer paso es el que se produce al encender el fuego. En esta fase se generan una serie de residuos procedentes de la leña para estufas que se van por el tubo de estas si no se hace nada con ellos. De esta manera es cómo funcionaban todas las chimeneas hace unas décadas y todavía algunas lo siguen haciendo.

El segundo paso es el que realiza la segunda combustión, que aprovecha los residuos generados por la primera. Por ejemplo, los gases son combustibles si se eleva la temperatura; esto es posible conseguirlo inyectando aire caliente antes de que llegue a la salida de humos. Estos gases queman una mayor cantidad de residuos, producen calor y mejoran la eficacia del combustible que se esté quemando.

Hay estufas de doble combustión que pueden llegar a consumir casi todos los gases expulsando solamente vapor de agua. Esto es bastante complicado de conseguir, por lo que se considera que un rendimiento del 80 % es más que eficiente.

Cuáles son las ventajas de las estufas de doble combustión

Las principales ventajas y características de las estufas de doble combustión son las que se enumeran a continuación:

  • Se reduce notablemente la cantidad de combustible que hace falta para llegar a obtener una temperatura confortable. Por lo tanto, también se consigue ahorrar bastante dinero.
  • La reducción de residuos que se consigue con este tipo de estufas ayuda a proteger el medioambiente. Al consumir una parte muy importante de los residuos sólidos y gases que se generan en la primera combustión, la contaminación es bastante inferior.
  • Se genera bastante menos suciedad, tanto en las paredes interiores de la chimenea como en otra serie de elementos como los tubos de salida. Esto reduce las necesidades de limpiarla y, aunque las labores de mantenimiento siguen siendo necesarias, pueden hacerse a un mayor largo plazo.
  • Son más seguras, ya que, además de necesitar menos combustible, se consume casi en su totalidad. Los riesgos de que pueda saltar una chispa o que la estancia se llene por completo de humo son prácticamente nulos. Además, estas estufas están siempre cerradas, por lo que no es necesario esperar a que el fuego se apague por completo para irse a dormir o salir a la calle.

Hoy en día, las estufas de doble combustión presentan una gran cantidad de ventajas, tanto para las personas que las usan como para la conservación del medioambiente. Su funcionamiento sencillo y la seguridad que ofrecen las convierten en uno de los sistemas de calefacción más recomendados en la actualidad.

Consejos para elegir entre una estufa de pellets o eléctrica

Son muchas las personas que tienen dudas sobre si elegir una estufa de pellets o eléctrica. Está claro que este tipo de aparato es uno de los más eficientes a la hora de calentar espacios interiores. Por este motivo, actualmente la oferta incluye una gran variedad de tipos distintos para calentar estancias. En este post explicaremos cuáles son las diferencias entre las estufas que funcionan con electricidad y las que utilizan como combustible los pellets.

Cómo elegir entre una estufa de pellets o eléctrica a partir de sus características

En las siguientes líneas se tratarán de explicar las diferencias entre una estufa eléctrica y una de pellets. El objetivo es que a la hora de elegir entre una estufa de pellets o eléctrica, resulte mucho más sencillo saber por qué las de pellets son más indicadas.

Diferencias entre una estufa eléctrica y una de pellets

Las estufas eléctricas funcionan mediante el efecto Joule. Esto significa que siguen un proceso de energía cinética que se encarga de transformar los electrones de la corriente de electricidad en calor. El elemento responsable de que el calor se produzca con rapidez es la resistencia.

Dentro de este tipo podrás encontrar estufas de aceite, convertores eléctricos, de cuarzo y radiadores eléctricos, entre otros tipos. Aunque son seguros y climatizan las estancias, su mayor problema es el consumo tan elevado que hace que las facturas de electricidad se disparen a final de mes.

Para realizar un cálculo aproximado debes buscar en las especificaciones del producto que desees comprar los watios de consumo, indicados con la letra W. A su lado, de forma general, suele venir indicado el valor que la estufa genera en una hora de uso. De esta forma, solo será necesario multiplicar ese valor por el tiempo de uso total del aparato eléctrico para saber el gasto final aproximado. Además, comprar pellets en Zaragoza se ha convertido en una actividad de coste no muy elevado.

Por otra parte, las estufas de pellets se caracterizan por utilizar este citado combustible vegetal (los pellets) que es limpio, eficiente y respetuoso con el medioambiente. Aunque estos aparatos son más caros que los demás tipos, la instalación de estufas de pellets aporta más ventajas que los otros.

Dentro de sus beneficios es necesario resaltar el precio del combustible, ya que los pellets son materiales que están considerados como unos de los más económicos del mercado. Estos aparatos están indicados en espacios que tengan desde 30 metros cuadrados a 100 metros cuadrados. Además, deben tener incorporados una ventana o un sistema de ventilación cerca.

Otra de las ventajas de las estufas de pellets es que el sistema de uso es automático, por lo que es totalmente seguro y está fuera de riesgo de quemaduras.

En conclusión, en este artículo se han expuestos los factores determinantes para saber que elegir entre una estufa de pellets o eléctrica es cuestión de estudiar sus características y valorar las prestaciones y el ahorro mensual en las facturas. Es aconsejable dejarse aconsejar por profesionales para que puedan exponer recomendaciones de compra a partir de las necesidades de cada cliente. ¡Pídenos presupuesto sin compromiso!

En qué calderas se puede emplear el carbón vegetal

El carbón vegetal para calderas es un tipo de combustible que se ha estado usando desde los inicios de la humanidad. Dicho material es un tipo de biomasa, aunque no reúne las condiciones para trabajar en todas las calderas. Ahora bien, ¿en qué tipo de calderas podría usarse dicho material? Para saberlo, solo hay que seguir indagando en el presente artículo.

Tipos de calderas que emplean carbón vegetal

El carbón vegetal puede usarse en varios modelos de calderas, aunque especialmente en las de tipo policombustible. Es decir, en aquellas que admitan este sistema y otros tipos de biomasa. Esto es así porque el carbón es menos limpio que otros materiales como el pellet o la leña para estufas y chimeneas.

Por este motivo, podría ser usado, por ejemplo, en las calderas policombustibles SFL 3,4 y 6 de biomasa. Eso sí, estas máquinas también podrían trabajar con pellet y leña. Dichas calderas han sido elaboradas con hierro fundido y tienen la certificación energética A+ para pellet y leña, y la C para el carbón.

Con todo, ofrece un rendimiento de hasta el 87,7 % junto con unas elevadas prestaciones y un bajo nivel de emisiones. Asimismo, su gran cámara de combustión brinda un acceso más sencillo y el máximo intercambio térmico.

Calderas de gasificación de carbón vegetal y leña

Estas calderas han sido diseñadas mediante el principio de gasificación generadora con un ventilador que aspira los gases quemados por la caldera. El cuerpo está elaborado como una sola pieza de acero de calidad y con dos cámaras ubicadas una encima de la otra. La cámara alta sirve como depósito de combustible y la inferior hace las funciones de combustión.

Entre ellas hay una rejilla que gira y permite una gasificación perfecta con una separación de seguridad. De la misma manera, dichos elementos han sido diseñados para que retirar las cenizas resulte algo sencillo. Además, la parte superior cuenta con una boquilla que conecta con la chimenea.

Entre sus ventajas hay que destacar la posibilidad de quemar grandes piezas de leña, y carbón y leña juntos o por separado. Pueden tener dimensiones pequeñas y un bajo peso, y todas ellas destacan por ser de alta calidad.

El proceso de combustión

Se trata de un material que sigue muy presente en los tiempos actuales y destaca por su alto contenido en carbono. Además, se obtiene por el calentamiento de la madera y de los residuos vegetales a altas temperaturas (hasta 700ºC).

Igualmente, se produce en ausencia del aire para limitar la cantidad de oxígeno para que se produzca una carbonización en lugar de una combustión completa. De la misma manera, este elemento tiene un poder calorífico mucho mayor que el de la madera, de ahí que sea tan usado. En la actualidad se utiliza tanto en espacios domésticos y residenciales para brindar calefacción por todos los rincones.

En resumen, el carbón vegetal para calderas es un elemento imprescindible en los tiempos actuales. Además, las calderas han mejorado tanto que usarlas a día de hoy es mucho más seguro que hace algunos años.

Qué tipos de tuberías puedes instalar en tu casa

En la mente de decenas de propietarios (futuros, los que desean reformar la vivienda…), una de las dudas más extendidas: ¿qué tipos de tuberías se pueden instalar en la vivienda? Más si cabe que, en la actualidad, ya no se instalan las de plomo. En esta entrada se aporta más información.

Los tipos de tuberías para la vivienda

Las tuberías son conductos formados por tubos que se encargan de transportar el agua y otros fluidos. Imprescindibles en la mayoría de empresas y hogares, su elección debe ser la adecuada para que la calidad del agua no se vea resentida. Además, son claves para evitar problemas que puedan producirse a posteriori. Así, será vital escoger y comparar los tipos de cañerías para no tener que invertir mucho en mantenimiento o en obras posteriores.

1. Tuberías de plástico

Son unas de las más demandadas. Su precio es uno de los motivos, y existen tipos como el PEX, el CPVC y el PVC, de los que este último es el más conocido por la población. Las primeras, de polietileno reticulado, son excelentes para resistir a las elevadas temperaturas; las segundas, las de policloruro de vinilo clorado, disponen de una mayor cloración y, en el caso de las de PVC, no se usan para el transporte de agua caliente, pero sí son ideales para el agua de alta presión.

Muchas familias desean apostar por este tipo al ser de material reciclable, esto es, respetuoso con el medioambiente.

2. Tuberías de metal

En empresas, también en los nuevos bloques de viviendas, las de metal son las más empleadas de entre los tres tipos de tuberías. Y, más concretamente, las de cobre, un material muy barato que se puede moldear sin necesidad de calentarlo. Por si fuera poco, su conservación es impresionante, es decir, es bastante duradero al paso del tiempo.

No obstante, hay otros modelos metálicos como las tuberías galvanizadas que han ido ganando adeptos en los últimos años. Para el agua potable es el material ideal, puesto que son resistentes frente a la corrosión, además de ayudar a prevenir la oxidación.

Las cañerías de acero ya no se usan: su coste es sensiblemente mayor. Son difíciles de encontrar, por lo que su uso ha caído en picado.

3. Cañerías de resina epoxi

Una opción algo desconocida para muchos es la opción de cañerías de resina epoxi. Aunque están consideradas como de plástico, sus características la convierten en una tubería especial, ya que su instalación no requiere de obra (quedan instaladas en el interior). Por si fuera poco, el precio de estas es realmente bajo. Asimismo, su resistencia es elevada ante las temperaturas extremas, lo que favorece un agua potable de calidad. Importante, por último, es que evitan la acumulación de piedra calcárea.

Estos son los diferentes tipos de tuberías que se pueden instalar en los inmuebles. Cabe destacar la importancia de contar con profesionales instaladores de fontanería si se desea cambiar de tuberías. En el caso de que no sepas cuándo reformar la fontanería de tu casa, consúltanos sin compromiso.

¿Cómo desatascar un inodoro?

Desatascar un inodoro es, sin duda, una de las tareas domésticas más desagradables. Por suerte, no suele producirse con demasiada frecuencia. Pero a veces es necesario ponerse manos a la obra para resolver el problema. Estos son los métodos más adecuados para solucionar un atasco en el inodoro según su gravedad.

Cómo desatascar un inodoro si la obstrucción es leve

Hay veces en las que, por error o desconocimiento, arrojamos un objeto no adecuado por el váter. Este se queda atrapado en el desagüe y lo obstruye sin permitir que el agua pase correctamente. En este caso, lo mejor es usar un desatascador de ventosa lo suficientemente grande. También es llamado ‘chupón’ en algunos lugares:

  • Situar la ventosa del chupón sobre el orificio del inodoro. Hay que sujetarlo con fuerza del mango.
  • Realizar movimientos rápidos y repetitivos de abajo hacia arriba. Esto creará una especie de vacío que moverá el objeto de su posición original.
  • Llenar un cubo de agua. Posteriormente, lo vertemos al váter a la vez que pulsamos la cadena. Así producimos una doble descarga que seguramente haga que el objeto siga su camino.

Desatascar el váter cuando la obstrucción es moderadamente grave

Este tipo de atascos no pueden ser deshechos con una ventosa. Para eliminarlos es necesario usar productos abrasivos específicos. Por suerte, son económicos y los venden en la mayoría de ferreterías y supermercados. Se usan así:

  • Leer las instrucciones del fabricante para comprobar el sistema de uso y posibles precauciones.
  • Verter el líquido desatascador en el inodoro y dejarlo actuar el tiempo especificado por el fabricante. Generalmente, media hora es suficiente. Pero, si el atasco persiste, puede llegar a ser necesario un día entero.
  • Pasado ese tiempo, tirar de la cadena y comprobar que el atasco ha desaparecido.

Cómo desatacar el WC cuando la obstrucción es muy grave

En muchos casos es necesario contratar servicios de fontanería. De hecho, hay atascos que solo un profesional puede solucionar. Sin embargo, antes de recurrir a él, es recomendable probar el siguiente truco:

  • Poner guantes en las manos y una mascarilla sobre la boca y la nariz.
  • Verter sosa cáustica en el inodoro.
  • Dejarla actuar durante un par de horas.
  • Tirar de la cadena y comprobar si el atasco persiste.

El problema de la sosa cáustica es que es un producto muy abrasivo que puede provocar quemaduras en la piel. Así que cuidado. Si el problema persiste tras hacer esto, no queda más remedio que llamar al fontanero. En algunos casos puede ser necesario, incluso, romper la pared y sustituir el trozo de bajante en el que se encuentra el atasco.

En definitiva, la posibilidad de desatascar un inodoro depende de varios factores. El más importante de todos ellos es la gravedad de la obstrucción que sufren las cañerías. Si son leves o moderadamente graves, con un desatascador de ventosa o con un producto abrasivo puede ser suficiente. Pero, si no es así, lo más probable es que haya que recurrir a los servicios de un fontanero. Un profesional que se ocupará de solucionar el problema causando las menores molestias posibles.

Consejos para limpiar una estufa de pellets

Limpiar una estufa de pellets es una tarea de mantenimiento básica. Con ella es posible que funcione correctamente y se reduzcan las posibilidades de que sufra una avería. Sin embargo, muchos usuarios no tienen claro cómo se debe realizar. Por ello, aquí se van a dar una serie de consejos y recomendaciones muy útiles al respecto.

Limpiar una estufa de pellets paso a paso

La limpieza de una estufa de pellets se divide en tres fases. Son estas.

Primera fase: limpiar una estufa de pellets cada día

Es importante realizar una limpieza diaria de la estufa de pellets en invierno. En concreto, el momento ideal para llevarla a cabo es antes de encenderla. La razón es que pueden acumularse residuos de ceniza en determinados componentes internos que provoquen una obstrucción. Se hace así:

  • Abrir la puerta de la estufa con el propósito de retirar el brasero o quemador.
  • Retirar los trazos gruesos de suciedad con un aspirador. Hay que usarla también sobre toda la zona de quemado y de resistencia de encendido.
  • Usar un pincel o cepillo para limpiar los recovecos.
  • Limpiar la puerta, el cristal delantero y las paredes internas con un paño húmedo. Es posible usar un producto no abrasivo para acelerar el proceso o retirar la suciedad más incrustada.
  • Volver a colocar el brasero o quemador.

Segunda fase: limpieza cada 2 o 3 días

Más allá de la limpieza diaria, es necesario realizar otra más profunda cada 2 o 3 días como parte del mantenimiento de estufas de pellets. Para ello, es necesario que la estufa de pellets esté desenchufada y fría. También se debe usar mascarilla y guantes de seguridad para evitar la inhalación de restos de combustible:

  • Extraer el cajón de las cenizas para, después, volcar su contenido en el cubo de la basura. Se encuentra debajo del quemador.
  • Aspirar el compartimento del cenicero con un aspirador de mano antes de volver a colocarlo.
  • Con un paño húmedo y un producto no abrasivo, retirar la suciedad de las paredes externas de la estufa de pellets.
  • Finalmente, buscar en la cara interna del vidrio restos de suciedad incrustada. Puede ser síntoma de una mala combustión.

Tercera fase: limpieza anual

Debe llevarse a cabo cuando llega el invierno y la estufa de pellets lleva varios meses sin funcionar. Consiste, fundamentalmente, en limpiar la tolva, los conductos de evacuación y el intercambiador de calor. Sin embargo, se trata de un proceso complejo que, si no se hace bien, puede dar lugar a que el dispositivo se estropee. Por ello, es mejor dejar que lo realice un profesional vinculado al fabricante.

Cómo limpiar una estufa de pellets: conclusiones

En definitiva, limpiar una estufa de pellets no es complicado. De hecho, según lo dicho anteriormente, la mayor parte del proceso puede ser llevada a cabo por el propio usuario. Para lo único que debe acudir a un profesional es para realizar la limpieza anual. Por otro lado, comprar pellets online, nos permitirá escoger material de calidad para las estufas con la comodidad de no tener que desplazarnos hasta la tienda física. El resto de tareas de mantenimiento es posible llevarlas a cabo con un trapo, un aspirador de mano y un detergente no abrasivo. Productos que, sin duda, la mayoría tiene en casa.