Qué hacer para instalar una caldera de gas natural en un local comercial

Las calderas de gas natural se están convirtiendo en uno de los sistemas de calefacción más empleados, debido a su excelente relación calidad precio. Principalmente se suelen instalar en viviendas domésticas, gracias a su facilidad de uso y a que suelen tener la preinstalación del sistema de gas hecha. Tanto para viviendas, como locales comerciales, las calderas de gas natural imperan en estos espacios. Veamos por qué.

¿Se puede instalar una caldera de gas en un local comercial? Aunque la respuesta corta es que sí, es preciso realizar algunas matizaciones. Este tipo de sistemas son más habituales de ver que otros modelos como pueden ser los conductos o radiadores eléctricos. A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber sobre la instalación de gas natural en un local comercial.

Reglamentación para la instalación de calderas de gas natural en un local

Aunque sí es posible instalar calderas de gas natural en locales comerciales, es importante señalar que no todos los establecimientos pueden hacerlo. Esto se debe a que es necesario cumplir una serie de requisitos y normativas para poder instalar una caldera de gas. En caso de no cumplir estas directivas será totalmente inviable y se deberá optar por otras opciones de calefacción.

Los requerimientos para la instalación de una caldera de gas en tu local comercial son los siguientes que pasamos a enumerar y analizar:

Contar con una ventilación adecuada

Uno de los mayores peligros cuando se emplea gas natural es la acumulación del mismo cuando se produce una fuga. Esto hace que los orificios de entrada de aire deban ser de 8 cm2 por potencia de la caldera, siempre que sea inferior la instalación no se podrá llevar a cabo. Es una de las normativas principales al respecto del uso de estos sistemas de gas natural.

Estado de las tuberías

Las tuberías son las encargadas de sacar al exterior todos los gases nocivos que se pueden generar mientras se emplea la caldera, por eso, estas se deben encontrar en perfectas condiciones. Así mismo, sus medidas tienen que estar adaptadas al modelo de caldera que vayas a emplear.

Contar con detectores de gas

Los detectores de gas son obligatorios en cualquier instalación de una caldera de gas natural, ya sea un local comercial o una vivienda. Su función es medir el gas con el objetivo de detectar cualquier fuga y alertar al resto para poder cerrar el suministro de gas hasta que se solucione el problema.

Cómo instalar gas natural en un local

Una vez que se haya comprobado el cumplimiento estricto de la normativa, es hora de realizar la instalación tanto de la caldera de gas como todo el sistema dentro del local. Existen tres formas de conseguir un suministro de gas en un local, dependiendo de donde se encuentre este.

Local en una comunidad con instalación de gas

Esta es la mejor opción, ya que no se requiere hacer demasiada obra. Únicamente se necesita solicitar una acometido propia para poder emplearlo. Una vez hecho estos trámitos, ya se puede disfrutar de la caldera de gas en tu local comercial.

La comunidad no dispone de instalación previa

Si la comunidad no tiene una instalación previa, será necesario realizar un estudio previo y hablar con la comunidad para ver cómo se puede realizar el suministro. En este caso, lo mejor es hablar con una empresa especializada en la instalación de gas natural.

El local se encuentra separado de forma independiente

Esta situación suele ser la que más problemas y costes presenta, siendo necesario hacer que el suministro vaya desde la calle a local. Se deberán realizar varias gestiones y el coste se puede disparar según la distancia.

Esperamos que esta información te sea de utilidad y puedas realizar la instalación de tu caldera de gas sin problema. Recuerda que en caso de duda siempre puedes contactar con un experto para que te asesore durante todo el proceso.

Cuánta autonomía tienen los coches según el combustible

Seguramente te hayas dado cuenta que no todos los coches consumen la misma cantidad de combustible. Existen diferencias entre un modelo y otro que pueden llegar a ser bastante notables. El tipo de coche no es el único factor que interviene en este resultado, ya que es necesario también consultar el nivel de autonomía de un coche, al igual que el tipo de combustible que se utiliza. Estos son algunos de los aspectos más a tener en cuenta.

¿Quieres saber cuál es la autonomía de un coche según el tipo de combustible que utilice? En este post te contamos todo lo que necesitar saber para responder a esta pregunta.

Principales tipos de combustible para coche

El combustible que emplean los coches para funcionar ha variado mucho desde su invención, donde únicamente utilizaban la gasolina. Actualmente existen una gran variedad de opciones como el diésel, el gas licuado, la electricidad y algunos modelos de coche como los híbridos que emplean ambas.

Cada uno de los combustibles nombrados anteriormente aporta un nivel de energía diferente, lo que unido a que cada coche tiene un consumo diferente, hacen que establecer el consumo de cada coche sea bastante complicado.

Cómo calcular la autonomía de un coche

La autonomía de un coche hace referencia a la distancia que es capaz de recorrer un coche antes de que tenga que parar a repostar. Para establecerla, lo único que hay que hacer es multiplicar la capacidad del depósito por el número de kilómetros que puede recorrer un vehículo con un litro de gasolina.

Esta fórmula solo se puede emplear como guía de ruta, ya que es necesario tener en cuenta otros aspectos que tienen gran influencia en el consumo como: la velocidad del coche, el peso total del o la forma de conducción. Todos estos factores pueden hacer que el consumo de gasolina sea mucho mayor de lo esperado y tengas que realizar más paradas para repostar.

Autonomía de los coches con gasolina

Los coches de gasolina suelen ser mucho más potentes que el resto y, por lo tanto, su consumo es mucho más elevado. En algunas marcas como Mustang y Hummer el consumo puede llegar a dispararse si no se conduce de forma eficiente. Lo mismo ocurre cuando en el vehículo es muy pesado.

Al contrario de lo que mucha gente suele pensar la gasolina no tiene una autonomía más reducida, sino que su uso está asociado a coches que tienen motores más antiguos y, por lo tanto, menos eficientes que los que se producen actualmente.

Autonomía de los coches diésel

En el caso de los coches que emplean diésel, al tener motores mucho más modernos su autonomía suele ser menor que en los modelos de gasolina. A esto hay que sumarle que el diésel tiene un precio mucho más reducido y, por lo tanto, puede llegar a suponer un gran ahorro a largo plazo.

Autonomía de los coches híbridos

El cálculo de la autonomía de los coches híbridos es mucho más complicado de lo que se podría pensar en un primer momento, dependiendo de si el motor se encuentra en serie o en paralelo. En el caso de los modelos en serie, estos incorporan un motor que puede recargar la batería, por lo que su autonomía es más elevada. Por otro lado, en los coches con motor en paralelo, la autonomía depende mucho del tipo de conducción que se realiza.

Cabe señalar que si los coches híbridos funcionan únicamente en modo eléctrico y a una velocidad de 60-110 km/h su autonomía puede llegar a ser de 50 a 90 km.

Autonomía de los coches eléctricos

Cuando aparecieron en el mercado los coches eléctricos su mayor problema era que su autonomía era muy reducida y apenas llegaban a los 100km. Con el paso del tiempo sus motores han ido mejorando y ahora ofrecen una autonomía que puede variar desde los 300km hasta los 500km. Su mayor inconveniente es que este tipo de coches suele tener un precio más elevado y que no todas las gasolineras incorporan estaciones de cargado de este tipo.

Esperemos que esta información te haya resultado interesante y puedas calcular con mayor facilidad la autonomía de un coche según el combustible que utilice. En Combustibles Aragón ponemos a tu disponibilidad la entrega de gasóleo a domicilio en Zaragoza.

Qué pasa si se usa gasoil agrícola en vehículos utilitarios

Como ya sabrás, en cualquier gasolinera existen dos tipos de gasoil el A y el B, siendo este último mucho más barato. Una de las muchas preguntas que te pueden surgir al ver esto es qué ocurriría si se emplea gasoil B en tu vehículo utilitario. La respuesta corta es que no debes hacerlo, pero a lo largo de este post profundizaremos en esta cuestión para despejar todas las dudas que puedas tener. Así pues, el uso indebido de gasoil agrícola en vehículos utilitarios es una práctica que puede acarrear consecuencias legales y mecánicas. En este artículo, explicaremos las implicaciones de esta acción, desde las multas asociadas hasta las restricciones de uso y las posibles alternativas.

En qué se diferencia el gasoil B del resto

¿Qué diferencia existen entre el gasoil agrícola (o gasoil B) y el resto? Si nos centramos en su composición, no hay prácticamente diferencias entre el gasoil agrícola y el resto que puedes elegir en una gasolinera. Su principal característica es que presenta un color rojo para que pueda ser detectado por las autoridades con suma facilidad. No obstante, durante su proceso de fabricación se añaden algunos aditivos y anticorrosivos para evitar que los componentes de los vehículos sufran daños.

De esta forma, el gasoil A para vehículos está más refinado y su composición es algo diferente, en cuanto a sus aditivos, para mejorar y mantener el rendimiento de coches y motores. Aparte de proporcionar kilómetros al coche, también protege el motor de la oxidación.

El gasoil B está pensado para emplearse únicamente en vehículos que se dedican a las labores de pesca, agricultura y ganadería, aunque también sirve como combustible en algunos sistemas de calefacción.

Por qué no se puede emplear el gasoil B en vehículos utilitarios

Pese a las significativas diferencias en cuanto a los componentes internos del gasoil agrícola y el gasoil A, ambos combustibles se pueden emplear en cualquier vehículo sin que ninguno de sus sistemas sufra algún tipo de daño directo a corto plazo. Pero, aunque los coches pueden utilizar este tipo de combustible, nunca debes utilizar el gasoil B en vehículos no agrícolas, ya que su uso está penado por ley.

Esto se debe a que el gasoil b tiene un precio mucho más reducido, debido a que tiene unas tasas impositivas más reducidas para fomentar la pesca y agricultura. Se trata de un combustible bonificado para el sector primario. En caso de que no se emplee en vehículos destinados a algunas actividades, al estar cometiendo un delito de fraude, puedes ser multado.

Qué vehículos no pueden utilizar gasóleo bonificado como carburante

El gasóleo bonificado está destinado principalmente a vehículos utilizados en actividades agrícolas, pesqueras o de transporte profesional. Por lo tanto, los vehículos particulares o aquellos dedicados a actividades no agrícolas no pueden emplear este tipo de combustible de manera legal.

Se puede mezclar gasoil rojo con normal

Mezclar gasoil agrícola con gasoil convencional puede resultar en problemas legales y mecánicos. Desde el punto de vista legal, esta práctica constituye una forma de evasión fiscal y puede acarrear sanciones significativas. Además, desde el punto de vista técnico, la mezcla de diferentes tipos de combustible puede afectar al rendimiento del motor y provocar daños en los componentes del sistema de combustión.

Cuánto es la multa por echar gasoil agrícola a un coche

Como hemos comentado, el uso de gasoil B en vehículos utilitarios se considera una infracción y, por lo tanto, acarrea una sanción. La multa por emplear gasoil B puede rondar desde los 600 € hasta los 12.000 €, e incluso puede conllevar la inmovilización del vehículo por un máximo de 12 meses. En camiones con una potencia inferior 50CV la sanción nunca puede ser superior a 7200 €. Estas multas pueden llegar a ser el doble si se reincide en el delito, llegando hasta los 24.000 €.

El gasoil B por su color rojo es muy fácil de detectar, por lo que nuestra recomendación es que no te arriesgues a utilizarlo, por muy tentador que pueda parecer en un primer momento. Así mismo, la Guardia Civil persigue de manera muy activa este tipo de delitos, ya que es bastante más frecuente de lo que se podría pensar en un primer momento.

En conclusión, el uso de gasoil agrícola en vehículos utilitarios conlleva una serie de riesgos que deben ser tenidos en cuenta. Las multas asociadas a esta práctica pueden ser considerablemente altas, y el uso indebido de gasóleo bonificado está restringido a ciertas actividades profesionales. Es importante cumplir con la normativa vigente y utilizar el combustible adecuado para cada tipo de vehículo, evitando así posibles problemas legales y daños en el motor.

Cómo saber si tengo humedades en casa

Las humedades en casa pueden llegar a suponer un problema muy grave si no se tratan enseguida, por eso es crucial detectarlas con rapidez. Es importante señalar que el peligro de tener humedades en casa, no se limita únicamente al deterioro de la vivienda o de los muebles, sino que también ocasiona problemas respiratorios e incrementa el efecto de algunas alergias.

Si no sabes cómo identificar si tienes algún problema de humedad, no te preocupes, ya que en este post te contamos todo lo que necesitas saber para detectar humedades en casa con facilidad.

Principales indicios de humedades en casa

Existen varias señales que indican que puedes estar sufriendo un problema de humedades en casa. Saber detectarlas puede ayudarte a que el problema no vaya a más y, por lo tanto, la reparación no sea demasiado costosa. Los principales avisos que indican que hay humedades en tu vivienda son:

Manchas en las paredes

Es uno los principales indicios de tener humedades en casa. Suelen aparecer en lugares poco ventilados y húmedos. Su color puede variar entre gris o negro según el tiempo que haya pasado desde su aparición. Si está muy avanzada se habrá desarrollado moho, lo que puede ocasionar graves problemas de salud.

Olores fuertes

Si detectas un olor fuerte en alguna habitación, seguramente es por un problema de humedades en el interior de la vivienda. Normalmente, las habitaciones donde suelen aparecer son los trasteros, garajes o sótanos, ya que se encuentran mal ventilados y son bastantes oscuros.

Humedad por condensación

Es una de las pruebas más claras generadas por un problema grave de humedad en casa. En este caso, el nivel de humedad en el ambiente es tan excesivo que el agua se está condensado. Se puede ver porque aparece agua en los cristales. Se tiene la sensación de que las paredes estarán sudando y los marcos de las puertas están mojados.

Deterioros

Las humedades traen consigo desperfectos en el hogar, los principales elementos que se ven afectados son la pintura de las paredes, los muebles de madera que se pudren o metales que se oxidan. Detectar la humedad antes de llegar a este punto puede ayudarte a reducir el coste material.

Tipos de humedades

La forma de luchar contra las humedades en casa no se limita únicamente a detectarlas, sino que es importante saber el tipo concreto que se está produciendo para poder eliminarlas con mayor facilidad.

Humedad accidental

En la mayoría de las ocasiones se producen por una rotura en una instalación que lleva agua, también se pueden formar por goteras en el techo. La gran ventaja de este tipo de humedades es que al concentrarse en un único punto son muy fáciles de identificar. Para eliminarlas únicamente hay que cambiar los elementos afectados y solucionar la rotura.

Humedades por capilaridad

Se producen debido a que los terrenos sobre los que está cimentada la casa presentan un alto nivel de humedad. Los primeros sitios donde suelen aparecer son las paredes de los sótanos y garajes, aunque puede subir por las paredes hasta las plantas más elevadas. Para evitar que se produzcan, es recomendable realizar una buena impermeabilización del edificio o drenar el agua del terreno.

Humedades por condensación

Las humedades por condensación son las más habituales en un hogar. Estas se producen cuando existe una alta humedad ambiental y el vapor de agua entra en contacto con una superficie, como ventanas, cristales o paredes. Si no se detecta a tiempo, se producirá una rápida acumulación de moho.

Para evitar sufrir este tipo de humedades en casa, debes mejorar el aislamiento de las paredes y las ventanas, con el objetivo de reducir la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior.

Humedades por filtración

Este tipo de humedades son las más difíciles de detectar. Se producen porque el agua del exterior encuentra una forma de entrada directa a casa. Esto hace que sea muy complicado encontrar el punto de origen, haciendo que la humedad haya avanzado por la casa. Nuestro consejo para evitar la aparición de este tipo de humedades es realizar una buena impermeabilización de las fachadas y cubiertas de los edificios.

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad y puedas detectar problemas de humedades en tu casa con mayor facilidad, evitando que el problema vaya a más. En caso contrario, recomendamos contactar con fontaneros profesionales en Zaragoza.

Para qué sirve y qué es el detentor del radiador

Para muchos, un radiador doméstico es una incógnita, pero lo cierto es que es fácil de comprender. Su sistema es sencillo. Tan solo es necesario conocer cómo funciona y las piezas que lo componen para saber qué hacer en caso de falla o si surgen problemas con la calefacción en casa. Una de las piezas más interesantes a conocer es el detentor del radiador. Pero, ¿cómo funciona?, ¿cuándo hay que hacer uso del mismo?

Esta pequeña pieza acoplada al sistema del radiador supone una gran ayuda en ciertos momentos importantes. Para hacerte saber sus ventajas, funcionalidades, y cuándo es necesario su uso, aquí tienes una breve guía de lo más importante que debes saber.

Qué es el detentor del radiador

Lo primero de todo es imprescindible definir qué es el detentor. Ya que cualquier radiador forma parte de la rutina diaria, sobre todo en épocas de frío, es importante conocer de cerca el funcionamiento de los mismos, y cómo poder responder ante cualquier incidencia. Ya que cualquier problemática en el sistema de calefacción central de una vivienda puede pasar mucha factura en días de inviernos más duros.

Por eso analizamos la función de este detentor. El detentor es una especie de válvula, o dispositivo, que se suele encontrar en la parte inferior del sistema de radiación. Este mecanismo se incluye en los radiadores para tener una mayor facilidad de poder manipular el radiador en caso de deterioro o reparación individual.

Funciones del detentor para radiadores

Hay que tener clara cuál es la función principal de este mecanismo de válvula. Su principal utilidad es la de disponer de la opción de poder cerrar el flujo del agua de un radiador en concreto de la casa. ¿Esto qué permite? Que en el caso de cualquier incidencia en un radiador, no es necesario tener que realizar un vaciado general en toda la casa, o incluso en otros pisos.

Con este sistema, tan solo inutilizando la llave de paso del agua -con el detentor- se puede manipular y reparar el radiador que esté dando problemas.

Es por este motivo por el que se recomienda siempre disponer de estos sistemas para el futuro. Ya que es posible que, en viviendas antiguas, todavía haya sistemas de radiadores sin estas válvulas para cerrar el paso del agua.

A modo de resumen, las principales funciones de un detentor son:

  • Como hemos comentado, este mecanismo permite poder cerrar y abrir dicha válvula para dejar pasar el agua, o en caso contrario, cerrar el paso. Favoreciendo las labores de reparación o sustitución.
  • También es una vía para poder regular el caudal del agua que circula por el radiador. ¿Con qué sentido? Con el de poder crear espacios agradables regulando la temperatura por estancias según conformidades.

Ventajas de los radiadores con válvulas de cierre de agua

Esta implementación de los detentores ofrece una serie de ventajas frente a sistemas más antiguos. El primero es que no es necesario acometer una gran revisión general del circuito de calefacción central, ya que se puede realizar el vaciado individual de cada radiador particularmente. Permitiendo así un trabajo más eficiente y rápido.

El uso del detentor también permite reducir, en gran medida, la pérdida de agua, y el continuado consentimiento vecinal para la recuperación misma del agua, en el caso de tener que hacer un vaciado masivo en gran parte del edificio. Y una restauración de agua nueva por los circuitos del radiador, puede llegar a ser contraproducente por la aparición de corrosión.

Diferencias entre las chimeneas de leña, las chimeneas eléctricas y las chimeneas de gas

Las chimeneas están ganando cada vez más protagonismo en muchos hogares, convirtiéndose en un elemento esencial tanto para calentar una habitación como en la decoración de la misma vivienda. Esto ha provocado que, en los últimos años, se desarrollen diferentes tipos de chimeneas más adaptadas a las necesidades actuales de los hogares, tanto en consumo como en diseño.

Vamos a analizar cuáles son los principales tipos de chimenea que existen para que puedas decidir cuál instalar en tu casa. Basándonos en sus características y ventajas para los diferentes espacios de una vivienda y/o construcción.

Principales tipos de chimeneas

Las chimeneas han perdido importancia como sistemas de calefacción, ya que no son tan eficientes como otras opciones, y no suelen ser la alternativa prioritaria frente a calderas o estufas. Aún así, mucha gente decide instalarlas en su casa como un elemento meramente decorativo que les ayude a transmitir una mayor sensación de confort en una habitación.

Por eso, algunos modelos de chimenea se enfocan más en el aspecto estético que en la generación de calor. Más aún en residencias de montaña o emplazamientos rurales, donde la antigüedad de las viviendas mantiene estas chimeneas intactas.

Los principales tipos de chimenea que puedes instalar en una casa hoy en día se distinguen por:

Chimeneas de leña

Las chimeneas de leña son el modelo por excelencia cuando se habla de este tipo de productos. Aunque se siguen empleando en mucho hogares, su uso es cada vez menor y no se suelen encontrar en hogares modernos. Se trata del tipo de chimenea que más calor transmite, pero produce una cantidad de residuos tanto en ceniza como humo. Al generar el calor mediante leña en Zaragoza o en cualquier lugar es necesario contar con suficiente espacio para almacenarla y, además, deberás alimentar el fuego con frecuencia para evitar que se apague. Por lo que estos sistemas se suelen emplear para momentos puntuales.

El mayor inconveniente de las chimeneas de leña es que es necesario realizar obra en la vivienda tanto para instalarla como para habilitar la salida de humos. Al ser necesario contar con una salida de humos, este tipo de chimenea solo se puede instalar en viviendas unifamiliares.

Chimeneas de gas

Son un modelo mucho más avanzado que las de leña. Aunque están extendidas por toda Europa, su uso en España sigue siendo muy residual. Este tipo de chimeneas son muy sencillas de utilizar y funcionan como una cocina de gas. Al contrario de lo que ocurría con las de leña, no generan ningún tipo de residuo y presentan una gran eficiencia.

Otra de las ventajas de las chimeneas de gas es que la temperatura es regulable, por lo que podrás adaptar su intensidad a las necesidades tu vivienda. Antes de instalarla asegúrate de que cuentas con una entrada de gas, ya que en caso contrario no podrás emplearla.

Su principal desventaja es que son muchas más caras y, además, su instalación requiere de mano de obra cualificada. Pero en cuanto a su faceta más estética, es un elemento decorativo muy interesante y que otorga mucha personalidad a cualquier salón o estancia común.

Chimeneas eléctricas

Las chimeneas eléctricas se emplean más como un elemento decorativo que para la producción de calor. A pesar de que pueden emitir calor a través de una resistencia eléctrica, es necesario consumir mucha energía para hacerlo, haciendo que el gasto se dispare. Por lo que es aconsejable deshabilitar esta función cuando se emplee.

La principal ventaja de este tipo de chimeneas es que son 100% seguras, ya que al no generar fuego de verdad no producen humos ni ningún tipo de residuo. Pero sí se dispone de una llama estética para dar la sensación de fuego.

Además, no es necesario realizar ningún tipo de mantenimiento ni limpieza, por lo que podrás emplearla sin tener que preocuparte por nada. A esta ventaja hay que sumarle el no tener que almacenar leña o combustible externo para alimentar este tipo de chimeneas eléctricas. Otra ventaja añadida es que estos sistemas eléctricos suelen contar con mando a distancia para un control más cómodo.

Esperamos que esta pequeña guía sobre los tipos de chimeneas te sea de utilidad para decidir cual instalar en tu casa.

Los radiadores no calientan, ¿a qué se debe?

Uno de los problemas más comunes de los radiadores es que no calientan o no tienen la suficiente intensidad. Esto es un problema, ya que el radiador no puede alcanzar la temperatura óptima y, por lo tanto, la casa no tendrá una temperatura homogénea en todas sus estancias.

Los problemas de un radiador estropeado no se limitan únicamente a esta circunstancia, ya que también se va a incrementar el gasto de calefacción y, por lo tanto, la factura. Factores clave a los que hay que hacer frente para disponer del máximo confort, y no sobrepasarse en la factura del gas.

Para que dispongas de nociones básicas acerca de por qué los radiadores no calientan, te contamos todo lo que necesitas saber para que puedas comprobar si tus radiadores no funcionan correctamente y cómo solucionarlo.

Averías más comunes en los radiadores que no calientan

Aunque pienses que el radiador no calienta porque está estropeado, es probable que la avería no se encuentre en el radiador, sino que esté fallando otro componente. Para descartar otros problemas, comprueba que la presión de la caldera no es inferior a un bar y que la temperatura de la calefacción no es demasiado elevada.

Si ves que todos los radiadores de tu casa calientan correctamente, puedes descartar hasta reducir el fallo a uno solo, o varios. El problema es de ese en concreto y aquí es cuando hay que identificar la causa de que no esté calentando bien.

Aire

Una de las averías más comunes por la que los radiadores no calientan es la acumulación de aire en el circuito que impide que el calor circule correctamente. Para solucionar esto únicamente debes purgar los radiadores para eliminar el aire de su interior.

Detentor

Esta avería es muy común y requiere el uso de una herramienta. Para solucionarlo únicamente es necesario abrir el detentor. Para manipular el detentor de un radiador, primero se debe retirar el tapón, y con una llave Allen hay que girar el detentor hacía la izquierda hasta cerrarlo finalmente.

Llave del radiador

Es otra de las principales razones por la que los radiadores no calientan. Para arreglarlo, únicamente hay que hacer girar el mando hacia la izquierda para abrirlo y que el calor circule con normalidad.

Obstrucciones radiador

Otro de los motivos frecuentes por las que un radiador no calienta es por la aparición de una obstrucción en el circuito. Si el problema es debido a esto, normalmente lo sabrás porque falla el radiador más alejado de la caldera.

Para confirmar que se trata de una obstrucción, primero debes asegurarte de que la presión de la caldera se encuentre entre 1 y 1,5 bar. Después cierra todos los radiadores menos el averiado y púrgalo, si el problema persiste seguramente se deba a que hay una obstrucción.

La parte inferior del radiador no calienta

Hay ocasiones en las que calienta todo el radiador menos la parte inferior. Esto es indicativo de que el agua llega con normalidad al radiador, pero luego tiene problemas para circular en su interior. Normalmente esto se produce porque el detentor está cerrado y una vez abierto el calor pasaría con normalidad.

Si una vez abierto el detentor el radiador sigue sin calentar, seguramente la avería tenga que ver con que se ha acumulado suciedad en el circuito. Por lo que tendrás que descubrir cuál es el origen del problema. Empieza por el radiador más cercano y si detectas que su parte inferior no calienta bien, seguramente este sea el origen de la avería y esté afectando al resto de radiadores.

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad y puedas detectar con mayor facilidad problemas en tus radiadores. Recuerda de que en caso de que tengas dudas a la hora de arreglarlo puedes consultar con un profesional.

Cuánto tiempo tarda la calefacción en calentar una casa

Todo el mundo quiere evitar pasar frío en su vivienda. Por eso, una de las preguntas que más se suele hacer la gente sobre la calefacción es cuánto tiempo va a tardar en calentar su casa y conseguir una temperatura adecuada.

El tiempo medio suele ser situarse entre 15 minutos y una hora, aunque esto depende de muchos factores, por lo que puede variar mucho. En este post, te explicamos cuáles son los principales puntos que intervienen en la variación de tiempo de climax de calor en casa. Para que puedas estimar el tiempo que necesitaría tu calefacción para calentar una vivienda tipo.

Factores para calentar una vivienda con radiadores

En el caso de una vivienda tipo, existen ciertas medidas y factores que intervienen en la cantidad de tiempo necesario para calentar y aclimatar una habitación y/o vivienda. Una serie de puntos clave que determinar el confort de una casa y que conviene respetar y conocer para saber cómo sacar el máximo rendimiento. Entre estos principales factores se encuentran los siguientes puntos.

Tamaño de la vivienda

Como es evidente, cuanto mayor sea una casa más tiempo va a tardar la calefacción en calentarla. Así mismo, las casas pequeñas mantienen mucho mejor el calor y este se encuentra repartido de forma más uniforme en todas las habitaciones.

Por otro lado, si tu casa tiene una orientación hacia el sur, recibirá más horas de sol y, por lo tanto, estará a una mayor temperatura constante.

Intensidad del invierno

La temperatura externa tiene un gran impacto en el interior de la vivienda. Seguramente hayas notado que los días de temperaturas muy bajas, la calefacción tarda más tiempo en calentar la casa y alcanzar una temperatura agradable. Esto es algo totalmente normal, ya que, pese al aislamiento, las viviendas sufren con las condiciones climáticas externas.

El aislamiento

El asilamiento es uno de los factores que más influyen en el tiempo que necesita la calefacción para calentar una casa. Esto se debe a dos componentes, por un lado, el aislamiento protege la casa de las temperaturas del exterior y, por otro lado, permite que el calor se mantenga durante más tiempo dentro de la vivienda.

El sistema de calefacción

Como es lógico, no todos los sistemas de calefacción funcionan igual y algunos tardan más que otros en alcanzar una temperatura óptima. Por ejemplo, el suelo radiante es uno de los que más tiempo necesita, mientras que las bombas de calor son mucho más rápidas. Dependiendo de si se tratan de radiadores de aluminio o de hierro también influyen en la cantidad de tiempo necesario para que se calienten antes los sistemas y emanen más calor.

Radiadores

Los radiadores son la principal herramienta para transmitir el calor generado por los sistemas de calefacción. Por eso, es muy importante que estén adaptados las necesidades concretas de cada casa. Es decir, si la habitación es muy grande tendrás que emplear más radiadores o modelos más potentes. Puedes modificar tantas columnas del radiador como quieras para disponer de un radiador de mayor o menor tamaño.

Cuándo se debe encender la calefacción

Muchas personas creen que para conseguir que la casa se caliente rápido es necesario mantener la calefacción encendida durante mucho tiempo. Esto es un grave error, ya que lo único que se consigue es aumentar el gasto y reducir su vida útil. Lo que hay que hacer es adaptar el uso de la calefacción a tu estilo de vida, es decir si estás gran cantidad de horas fuera de casa intenta entenderla nada más llegar. Por el contrario, si pasas mucho tiempo en casa, lo aconsejable es encenderla un poco antes de las horas más frías para que la temperatura sea mucho más agradable.

Es aconsejable dejar la calefacción encendida si estoy fuera de casa

Si el tiempo que vas a estar fuera de casa no sobrepasa la hora, puedes dejarla encendida sin problema. En caso de que te ausentes durante varias horas, la mejor opción es apagarla para evitar que el consumo sea mucho mayor.

Esperamos que estos consejos te hayan sido de utilidad y puedas calcular el tiempo que necesita tu calefacción para calentar tu casa con una mayor precisión.

¿Qué combustibles emplea un coche híbrido?

La importancia de los coches híbridos ha crecido mucho en los últimos años y se espera que aumente con el paso del tiempo. Este tipo de vehículo se encuentra a medio camino entre los modelos clásicos de motor a combustión y los coches eléctricos. Esto hace que los conductores que nunca han utilizado un vehículo híbrido tengan dudas tanto sobre el funcionamiento del motor como sobre el tipo de combustible que emplean.

En este post, aclaramos todas estas dudas para que no tengas ningún problema en caso de que decidas empezar a conducir un coche híbrido. Qué son, cómo funcionan y qué ventajas tienen respecto a otros modelos más tradicionales.

Cómo funciona un coche híbrido

Un coche híbrido se caracteriza por emplear dos motores, uno de gasolina y otro eléctrico. Ambos motores se encargan de transmitir energía a las ruedas, pudiendo hacerlo de forma separada o trabajando en conjunto para mover las ruedas. Este sistema de propulsión es automático, es decir, es el propio vehículo eléctrico el encargado de realizar las transiciones entre ambos motores sin que el conductor tenga que hacer acción alguna. No obstante, algunos modelos permiten que sea el propio conductor el encargado de hacer los cambios entre ambos motores.

Cuando el coche solo emplea el motor eléctrico entra en modo eléctrico puro. Para ello, es necesario que la batería tenga carga suficiente y, además, se respete el límite de velocidad máxima en la que el motor pueda transmitir energía a las ruedas.

Tipos de combustibles que usa un coche híbrido

El tipo de combustible que emplea un vehículo híbrido queda establecido según el tipo de motor que incorporen. Los principales combustibles que puede utilizar un coche hibrido son:

Gasolina o diésel

Como hemos comentado, los coches híbridos están equipados con motores de combustión. Por lo tanto, también emplean combustibles como gasolina o diésel para su funcionamiento. Existen coches híbridos con motores de combustión diésel y gasolina, por lo que la elección entre uno u otro dependerá del tipo de motor que tenga equipado el coche.

Gas natural

En los últimos años han aparecido una gran variedad de modelos de coches híbridos que pueden emplear tanto gasolina como gas, ya sea GNC o GLP, pero nunca pueden funcionar con ambos a la vez. La principal ventaja de los vehículos híbridos que utilizan este tipo de combustible es que están categorizados con la etiqueta ECO y son mucho más respetuosos con el medio ambiente.

Electricidad

El motor eléctrico, como corresponde a su nombre, emplea electricidad. La energía se almacena en un batería extra que incorporan este tipo de vehículos. Los modelos que emplean gas como combustible, al no tener un motor eléctrico, solo incorporan una batería de 12 voltios. Esta es la encargada de transmitir energía a las luces o arrancar el motor de combustión.

Las baterías de los coches se pueden recargar conectándolas a un suministro eléctrico como los que emplean los coches eléctricos. Existen algunas marcas de coche como Toyota o Lexus que incorporan baterías autorecargables.

Principales ventajas de los coches híbridos

Los coches eléctricos ofrecen muchas ventajas respecto a los modelos de gasolina o diésel, ya que al tener dos motores consumen mucho menos combustible. Así mismo, optimizan mucho más el uso del combustible, lo que les ayuda a ser mucho más respetuosos con el medio ambiente.

Esperamos que estos consejos te ayudan a elegir con más facilidad el combustibles de tu coche híbrido.

Cuánta leña consume una chimenea

La chimenea es un sistema de calefacción perfecto para calentar una estancia o una casa. Ofreciendo un excelente rendimiento y, además, ayuda a conseguir un ambiente mucho más hogareño y acogedor en la habitación.

El combustible más empleado para este tipo de sistemas de calefacción es la leña. Para realizar el aprovisionamiento de forma adecuada es importante saber cuánta cantidad de leña consume una chimenea. Por eso, en este post te contamos todo lo que necesitas saber para calcular el consumo de combustible de tu chimenea.

Leña dura o blanda para chimeneas

El tipo de madera influye mucho en el consumo de la chimenea. Los dos principales tipos de madera que se emplean como combustible son la dura y la blanda. La leña blanda se consume mucho más rápido y se emplean principalmente para avivar el fuego o conseguir encenderlo. Las principales leñas blanda son: el roble, el cerezo y el fresno.

Por otro lado, la leña dura se consume más despacio, por lo que va a ser mucho más duradera. Así mismo, producen mucho más calor que la leña blanda. Los principales tipos de leña dura para chimeneas son: el almendro, el olivo o el naranjo.

Consejos para optimizar el consumo de leña de la chimenea

Como ya hemos comentado, la madera dura es la mejor para reducir el consumo de leña de tu chimenea. Pero existen otras formas de reducir y optimizar el consumo de leña en tu chimenea.

Mantener una temperatura idónea

Para optimizar al máximo el consumo de leña de tu chimenea es aconsejable establecer la temperatura en unos 20 grados. Aumentar los grados, requerirá utilizar una mayor cantidad de leña para mantener la temperatura.

Pérdidas de calor

Otro de los aspectos clave para conseguir un consumo de leña óptimo en tu chimenea es la reducción de las pérdidas de calor por fugas. Te recomendamos que revises el aislamiento de tu casa, así como que no exista ningún tipo de desperfecto en tu chimenea.

Elección de de la leña

Como hemos comentado, la elección del tipo de leña tiene un gran impacto en su consumo. Por lo que debes priorizar las duras sobre las blandas. Así mismo, nunca emplees otros productos para avivar el fuego como plásticos, revistas o madera pintada, puesto que lo único que conseguirás es reducir el calor que se producirá durante la combustión.

Cómo mejorar el proceso de la combustión de la leña

El cuidado de la leña también es importante para mejorar su poder calorífico y, por lo tanto, reducir su consumo. A continuación, te explicamos cómo debe ser el cuidado de la leña para conseguir el máximo rendimiento en tu chimenea.

Leña seca

Para conseguir el máximo rendimiento de la leña es importante que esta haya completado su ciclo de secado, es decir, que su humedad sea inferior al 21%. Esto se produce aproximadamente un año después de haber sido cortada, dependiendo del tipo de leña, el grosor o el clima.

Almacenamiento

A la hora de guardar la leña es aconsejable hacerlo en el exterior para favorecer el proceso de secado. Para ello, almacénala en bloques y deja los laterales descubiertos.

Trocear la leña

Para favorecer el proceso de secado de la madera es importante que los trozos no sean muy grandes. Así mismo, debe exponerse al aire la máxima superficie para que la reducción de su porcentaje de humedad se produzca antes y, por lo tanto, su combustión sea lo más optima posible.

Alimentar el fuego

Si se quiere reducir al máximo el consumo de leña por parte de nuestra chimenea, hay que realizar los llenados de la chimenea con mayor frecuencia, pero poca cantidad. Lo adecuado es emplear un 1kg de leña cada 45/50 minutos, de esta forma se evita sobrecargar la chimenea.

Esperamos que estos consejos te ayuden a optimizar el consumo de leña por parte de tu chimenea y conseguir el mejor resultado.

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