Cambio nomenclatura del etiqueta de eficiencia energética

Seguramente cuando hayas ido a comprar un electrodoméstico, una caldera o un aire acondicionado, hayas visto que estos llevan consigo una etiqueta que establece su eficiencia energética. La cual es una guía perfecta para entender el consumo de energía de los electrodomésticos.

Esta etiqueta ha sido obligatoria desde hace muchos años, pero su nomenclatura ha cambiado mucho desde que se empezó a aplicar. El último cambio entró en vigor el 1 de marzo de 2021, por eso, vamos a darte las claves para que puedas entenderlo.

Cambios del etiquetado de la eficiencia energética

El objetivo que persigue la Unión Europea con este cambio en el etiquetado de eficiencia energética es conseguir que la información sea lo más clara posible para el usuario y puedan distinguir cuál es la mejor opción con mayor rapidez.

¿Qué cambia realmente? El principal cambio es que se abandona la escala actual, que va desde la G (siendo el nivel más bajo de eficiencia) hasta la A+++, pasando a la escala que se empleaba anteriormente, que iba desde la G hasta la A.

La modificación de la etiqueta viene impulsada porque se detectó que las etiquetas A+, A++y A+++ afectaban a la motivación de los usuarios a la hora de escoger electrodomésticos, priorizando otras opciones mucho menos eficientes. Debido a este cambio en la escala, muchos electrodomésticos que se encontraban en el clase A+++ pasan a estar en la B para dejar margen de mejora.

Otras modificaciones en etiquetado de la eficiencia energética

Como hemos comentado, la principal modificación está relacionada con la escala. Pero los cambios no se limitan únicamente a esto, sino que la Unión Europea ha decidido incluir más información relevante para el usuario.

La nueva etiqueta no mostrará únicamente información sobre el consumo eléctrico, sino que se añadirán otros apartados. Por ejemplo, en el caso de las lavadoras se incluyen características relacionadas con el consumo de agua, la capacidad de almacenamiento o el ruido.

Además, ahora es obligatorio que incluyan un código QR para que el consumidor pueda acceder a información adicional sobre el producto.

Cómo interpretar la nueva nomenclatura de eficiencia energética

Es importante señalar que el cambio en la escala del etiquetado energético, no solo afecta a la letra asignada, sino que también modifica el método de cálculo. Esto implica que no hay una correspondencia directa entre las antiguas y las nuevas etiquetas. A continuación, te explicamos cómo tienes que leer el nuevo etiquetado para que no tengas problema a la hora de interpretarla.

Clases

Como hemos comentado, las nuevas etiquetas presentan siete niveles que van desde la ‘A’ a la ‘G’. Para asociar cada electrodoméstico a los diferentes niveles se emplea el índice de eficiencia energética (EEI), el cual tiene en cuenta el consumo de energía anual en cada programa.

Pictogramas

El objetivo principal de las nuevas etiquetas es ofrecer la máxima información al usuario para facilitar el proceso de compra. Por eso, la Unión Europea decidió incluir algunos elementos como la capacidad de carga, el ruido generado o el consumo de compra.

Consumo anual de energía

Se emplea únicamente para indicar el consumo energético ponderado en kWh/100 ciclos en el programa más eficiente.

Como has podido ver el nuevo etiquetado es mucho más estricto a la hora de dividir los electrodomésticos, haciendo que los productos que antes estaban en los niveles más altos de eficiencia pasen a ocupar los niveles intermedios. Esperamos que esta información te sea de utilidad y puedas comprender mejor el nuevo etiquetado.

Para qué sirve y qué es el detentor del radiador

Para muchos, un radiador doméstico es una incógnita, pero lo cierto es que es fácil de comprender. Su sistema es sencillo. Tan solo es necesario conocer cómo funciona y las piezas que lo componen para saber qué hacer en caso de falla o si surgen problemas con la calefacción en casa. Una de las piezas más interesantes a conocer es el detentor del radiador. Pero, ¿cómo funciona?, ¿cuándo hay que hacer uso del mismo?

Esta pequeña pieza acoplada al sistema del radiador supone una gran ayuda en ciertos momentos importantes. Para hacerte saber sus ventajas, funcionalidades, y cuándo es necesario su uso, aquí tienes una breve guía de lo más importante que debes saber.

Qué es el detentor del radiador

Lo primero de todo es imprescindible definir qué es el detentor. Ya que cualquier radiador forma parte de la rutina diaria, sobre todo en épocas de frío, es importante conocer de cerca el funcionamiento de los mismos, y cómo poder responder ante cualquier incidencia. Ya que cualquier problemática en el sistema de calefacción central de una vivienda puede pasar mucha factura en días de inviernos más duros.

Por eso analizamos la función de este detentor. El detentor es una especie de válvula, o dispositivo, que se suele encontrar en la parte inferior del sistema de radiación. Este mecanismo se incluye en los radiadores para tener una mayor facilidad de poder manipular el radiador en caso de deterioro o reparación individual.

Funciones del detentor para radiadores

Hay que tener clara cuál es la función principal de este mecanismo de válvula. Su principal utilidad es la de disponer de la opción de poder cerrar el flujo del agua de un radiador en concreto de la casa. ¿Esto qué permite? Que en el caso de cualquier incidencia en un radiador, no es necesario tener que realizar un vaciado general en toda la casa, o incluso en otros pisos.

Con este sistema, tan solo inutilizando la llave de paso del agua -con el detentor- se puede manipular y reparar el radiador que esté dando problemas.

Es por este motivo por el que se recomienda siempre disponer de estos sistemas para el futuro. Ya que es posible que, en viviendas antiguas, todavía haya sistemas de radiadores sin estas válvulas para cerrar el paso del agua.

A modo de resumen, las principales funciones de un detentor son:

  • Como hemos comentado, este mecanismo permite poder cerrar y abrir dicha válvula para dejar pasar el agua, o en caso contrario, cerrar el paso. Favoreciendo las labores de reparación o sustitución.
  • También es una vía para poder regular el caudal del agua que circula por el radiador. ¿Con qué sentido? Con el de poder crear espacios agradables regulando la temperatura por estancias según conformidades.

Ventajas de los radiadores con válvulas de cierre de agua

Esta implementación de los detentores ofrece una serie de ventajas frente a sistemas más antiguos. El primero es que no es necesario acometer una gran revisión general del circuito de calefacción central, ya que se puede realizar el vaciado individual de cada radiador particularmente. Permitiendo así un trabajo más eficiente y rápido.

El uso del detentor también permite reducir, en gran medida, la pérdida de agua, y el continuado consentimiento vecinal para la recuperación misma del agua, en el caso de tener que hacer un vaciado masivo en gran parte del edificio. Y una restauración de agua nueva por los circuitos del radiador, puede llegar a ser contraproducente por la aparición de corrosión.

Diferencias entre las chimeneas de leña, las chimeneas eléctricas y las chimeneas de gas

Las chimeneas están ganando cada vez más protagonismo en muchos hogares, convirtiéndose en un elemento esencial tanto para calentar una habitación como en la decoración de la misma vivienda. Esto ha provocado que, en los últimos años, se desarrollen diferentes tipos de chimeneas más adaptadas a las necesidades actuales de los hogares, tanto en consumo como en diseño.

Vamos a analizar cuáles son los principales tipos de chimenea que existen para que puedas decidir cuál instalar en tu casa. Basándonos en sus características y ventajas para los diferentes espacios de una vivienda y/o construcción.

Principales tipos de chimeneas

Las chimeneas han perdido importancia como sistemas de calefacción, ya que no son tan eficientes como otras opciones, y no suelen ser la alternativa prioritaria frente a calderas o estufas. Aún así, mucha gente decide instalarlas en su casa como un elemento meramente decorativo que les ayude a transmitir una mayor sensación de confort en una habitación.

Por eso, algunos modelos de chimenea se enfocan más en el aspecto estético que en la generación de calor. Más aún en residencias de montaña o emplazamientos rurales, donde la antigüedad de las viviendas mantiene estas chimeneas intactas.

Los principales tipos de chimenea que puedes instalar en una casa hoy en día se distinguen por:

Chimeneas de leña

Las chimeneas de leña son el modelo por excelencia cuando se habla de este tipo de productos. Aunque se siguen empleando en mucho hogares, su uso es cada vez menor y no se suelen encontrar en hogares modernos. Se trata del tipo de chimenea que más calor transmite, pero produce una cantidad de residuos tanto en ceniza como humo. Al generar el calor mediante leña es necesario contar con suficiente espacio para almacenarla y, además, deberás alimentar el fuego con frecuencia para evitar que se apague. Por lo que estos sistemas se suelen emplear para momentos puntuales.

El mayor inconveniente de las chimeneas de leña es que es necesario realizar obra en la vivienda tanto para instalarla como para habilitar la salida de humos. Al ser necesario contar con una salida de humos, este tipo de chimenea solo se puede instalar en viviendas unifamiliares.

Chimeneas de gas

Son un modelo mucho más avanzado que las de leña. Aunque están extendidas por toda Europa, su uso en España sigue siendo muy residual. Este tipo de chimeneas son muy sencillas de utilizar y funcionan como una cocina de gas. Al contrario de lo que ocurría con las de leña, no generan ningún tipo de residuo y presentan una gran eficiencia.

Otra de las ventajas de las chimeneas de gas es que la temperatura es regulable, por lo que podrás adaptar su intensidad a las necesidades tu vivienda. Antes de instalarla asegúrate de que cuentas con una entrada de gas, ya que en caso contrario no podrás emplearla.

Su principal desventaja es que son muchas más caras y, además, su instalación requiere de mano de obra cualificada. Pero en cuanto a su faceta más estética, es un elemento decorativo muy interesante y que otorga mucha personalidad a cualquier salón o estancia común.

Chimeneas eléctricas

Las chimeneas eléctricas se emplean más como un elemento decorativo que para la producción de calor. A pesar de que pueden emitir calor a través de una resistencia eléctrica, es necesario consumir mucha energía para hacerlo, haciendo que el gasto se dispare. Por lo que es aconsejable deshabilitar esta función cuando se emplee.

La principal ventaja de este tipo de chimeneas es que son 100% seguras, ya que al no generar fuego de verdad no producen humos ni ningún tipo de residuo. Pero sí se dispone de una llama estética para dar la sensación de fuego.

Además, no es necesario realizar ningún tipo de mantenimiento ni limpieza, por lo que podrás emplearla sin tener que preocuparte por nada. A esta ventaja hay que sumarle el no tener que almacenar leña o combustible externo para alimentar este tipo de chimeneas eléctricas. Otra ventaja añadida es que estos sistemas eléctricos suelen contar con mando a distancia para un control más cómodo.

Esperamos que esta pequeña guía sobre los tipos de chimeneas te sea de utilidad para decidir cual instalar en tu casa.

Los radiadores no calientan, ¿a qué se debe?

Uno de los problemas más comunes de los radiadores es que no calientan o no tienen la suficiente intensidad. Esto es un problema, ya que el radiador no puede alcanzar la temperatura óptima y, por lo tanto, la casa no tendrá una temperatura homogénea en todas sus estancias.

Los problemas de un radiador estropeado no se limitan únicamente a esta circunstancia, ya que también se va a incrementar el gasto de calefacción y, por lo tanto, la factura. Factores clave a los que hay que hacer frente para disponer del máximo confort, y no sobrepasarse en la factura del gas.

Para que dispongas de nociones básicas acerca de por qué los radiadores no calientan, te contamos todo lo que necesitas saber para que puedas comprobar si tus radiadores no funcionan correctamente y cómo solucionarlo.

Averías más comunes en los radiadores que no calientan

Aunque pienses que el radiador no calienta porque está estropeado, es probable que la avería no se encuentre en el radiador, sino que esté fallando otro componente. Para descartar otros problemas, comprueba que la presión de la caldera no es inferior a un bar y que la temperatura de la calefacción no es demasiado elevada.

Si ves que todos los radiadores de tu casa calientan correctamente, puedes descartar hasta reducir el fallo a uno solo, o varios. El problema es de ese en concreto y aquí es cuando hay que identificar la causa de que no esté calentando bien.

Aire

Una de las averías más comunes por la que los radiadores no calientan es la acumulación de aire en el circuito que impide que el calor circule correctamente. Para solucionar esto únicamente debes purgar los radiadores para eliminar el aire de su interior.

Detentor

Esta avería es muy común y requiere el uso de una herramienta. Para solucionarlo únicamente es necesario abrir el detentor. Para manipular el detentor de un radiador, primero se debe retirar el tapón, y con una llave Allen hay que girar el detentor hacía la izquierda hasta cerrarlo finalmente.

Llave del radiador

Es otra de las principales razones por la que los radiadores no calientan. Para arreglarlo, únicamente hay que hacer girar el mando hacia la izquierda para abrirlo y que el calor circule con normalidad.

Obstrucciones radiador

Otro de los motivos frecuentes por las que un radiador no calienta es por la aparición de una obstrucción en el circuito. Si el problema es debido a esto, normalmente lo sabrás porque falla el radiador más alejado de la caldera.

Para confirmar que se trata de una obstrucción, primero debes asegurarte de que la presión de la caldera se encuentre entre 1 y 1,5 bar. Después cierra todos los radiadores menos el averiado y púrgalo, si el problema persiste seguramente se deba a que hay una obstrucción.

La parte inferior del radiador no calienta

Hay ocasiones en las que calienta todo el radiador menos la parte inferior. Esto es indicativo de que el agua llega con normalidad al radiador, pero luego tiene problemas para circular en su interior. Normalmente esto se produce porque el detentor está cerrado y una vez abierto el calor pasaría con normalidad.

Si una vez abierto el detentor el radiador sigue sin calentar, seguramente la avería tenga que ver con que se ha acumulado suciedad en el circuito. Por lo que tendrás que descubrir cuál es el origen del problema. Empieza por el radiador más cercano y si detectas que su parte inferior no calienta bien, seguramente este sea el origen de la avería y esté afectando al resto de radiadores.

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad y puedas detectar con mayor facilidad problemas en tus radiadores. Recuerda de que en caso de que tengas dudas a la hora de arreglarlo puedes consultar con un profesional.

Cuáles son las tendencias de grifería moderna actual

Los grifos han ido ganando cada vez más importancia dentro del diseño de los hogares hasta convertirse en un elemento esencial dentro del diseño de las cocinas y los baños. En los últimos años, han aparecido nuevos modelos con acabados más modernos y arriesgados que rompen con los diseños más tradicionales que se habían empleado hasta ahora.

En este post, te contamos todo lo que necesitas saber sobre las tendencias más actuales en grifería para que puedas emplearlas en el diseño de tu casa, comercio o empresa y mejorar la fontanería.

Colores en grifería

Una de las tendencias de grifería moderna más clara que se ha dado en los últimos años ha sido la incorporación de modelos con colores alejados de los acabados más clásicos en acero. Esto ha supuesto una revolución en los acabados de muebles de baño y cocina. Manteniendo siempre la calidad y durabilidad, pero con matices estéticos más cuidados.

Entre los más utilizados hoy en día destacan los siguientes acabados de colores en grifos.

Grifos blancos

El color que está marcando la tendencia actual en grifería es el blanco. Ya que ayuda a conseguir un efecto mucho más luminoso y limpio, algo fundamental tanto en las cocinas como en los baños. Esta luminosidad todavía se ve más acentuada cuando la encimera es blanca.

Si quieres que tus grifos destaquen sobre el resto de elementos de tu cocina o baño, puedes añadirle un toque dorado o de acero.

Grifos dorados

Si buscas transmitir una sensación de lujo y elegancia en tu baño, te recomendamos emplear grifos con acabados dorados. Los cuales aportarán también una sensación más acogedora gracias a los tonos cálidos del oro. Se espera que tanto los acabados mates como los satinados sean muy demandados durante este año.

Para resaltar el diseño de los grifos dorados es recomendable que vayan acompañados de materiales más naturales como madera o piedra.

Grifos negros

Un color que no puede faltar dentro de las tendencias de grifería es el negro. Puesto que se trata de un color perfecto si quieres transmitir elegancia tanto en tu baño como cocina, pero sin que resalte tanto como lo modelos dorados.

A la hora de combinarlos con el resto de elementos del baño tienes que tener especial cuidado para evitar cometer un desastre en tu baño o cocina. Eso sí, estos acabados de grifos en negro requieren de una limpieza más dedicada, para evitar que la cal incida en el color, y poder mantenerlos como el primer día.

Grifos inteligentes

Dentro de las tendencias de grifería cada vez están ganando más fuerza los grifos inteligentes. Esto se debe a que estos suponen un gran ahorro de agua. También hay que valorar que después de emplearlos no se manchan tanto como otros modelos más convencionales de grifería.

Grifos empotrados

Otra de las tendencias a destacar para este año 2021 son los grifos empotrados. Los cuales se han convertido en un elemento esencial si tu objetivo es conseguir un baño moderno y elegante. Los grifos empotrados aportan un diseño más cuidado al baño y, además, ocupan mucho menos espacio que otros modelos. Perfectos para aseos y baños de poco espacio para poder ganar más encimera.

Grifos con diseños redondeados

En el 2021 se van a priorizar los grifos con formas más redondeadas, escapando de los modelos con acabados más rectos y empleados hasta ahora. Este cambio de tendencia dentro de la grifería se ha producido porque se busca transmitir una sensación de mayor calidez y cercanía en casa a través del diseño.

Grifos extraíbles

Otra de las variantes, con gran influencia de las cocinas y estilo de vida americano, son estos grifos extraíbles, sobre todo para la cocina. Este tipo de grifos permiten poder lavar y limpiar agarrando el monomando permitiendo una gran movilidad por toda la poza. Muy recomendable para lavabos de cocina de grandes dimensiones, o para familias numerosas.

Esperamos que esta guía te resulte de utilidad para elegir los grifos de tu casa con mayor facilidad. Recuerda que, en caso de duda, puedes consultar con nuestro servicio de fontanería para que te asesore sobre cuál es el modelo que mejor encaja con las necesidades concretas de tu baño o cocina.

Cuánto tiempo tarda la calefacción en calentar una casa

Todo el mundo quiere evitar pasar frío en su vivienda. Por eso, una de las preguntas que más se suele hacer la gente sobre la calefacción es cuánto tiempo va a tardar en calentar su casa y conseguir una temperatura adecuada.

El tiempo medio suele ser situarse entre 15 minutos y una hora, aunque esto depende de muchos factores, por lo que puede variar mucho. En este post, te explicamos cuáles son los principales puntos que intervienen en la variación de tiempo de climax de calor en casa. Para que puedas estimar el tiempo que necesitaría tu calefacción para calentar una vivienda tipo.

Factores para calentar una vivienda con radiadores

En el caso de una vivienda tipo, existen ciertas medidas y factores que intervienen en la cantidad de tiempo necesario para calentar y aclimatar una habitación y/o vivienda. Una serie de puntos clave que determinar el confort de una casa y que conviene respetar y conocer para saber cómo sacar el máximo rendimiento. Entre estos principales factores se encuentran los siguientes puntos.

Tamaño de la vivienda

Como es evidente, cuanto mayor sea una casa más tiempo va a tardar la calefacción en calentarla. Así mismo, las casas pequeñas mantienen mucho mejor el calor y este se encuentra repartido de forma más uniforme en todas las habitaciones.

Por otro lado, si tu casa tiene una orientación hacia el sur, recibirá más horas de sol y, por lo tanto, estará a una mayor temperatura constante.

Intensidad del invierno

La temperatura externa tiene un gran impacto en el interior de la vivienda. Seguramente hayas notado que los días de temperaturas muy bajas, la calefacción tarda más tiempo en calentar la casa y alcanzar una temperatura agradable. Esto es algo totalmente normal, ya que, pese al aislamiento, las viviendas sufren con las condiciones climáticas externas.

El aislamiento

El asilamiento es uno de los factores que más influyen en el tiempo que necesita la calefacción para calentar una casa. Esto se debe a dos componentes, por un lado, el aislamiento protege la casa de las temperaturas del exterior y, por otro lado, permite que el calor se mantenga durante más tiempo dentro de la vivienda.

El sistema de calefacción

Como es lógico, no todos los sistemas de calefacción funcionan igual y algunos tardan más que otros en alcanzar una temperatura óptima. Por ejemplo, el suelo radiante es uno de los que más tiempo necesita, mientras que las bombas de calor son mucho más rápidas. Dependiendo de si se tratan de radiadores de aluminio o de hierro también influyen en la cantidad de tiempo necesario para que se calienten antes los sistemas y emanen más calor.

Radiadores

Los radiadores son la principal herramienta para transmitir el calor generado por los sistemas de calefacción. Por eso, es muy importante que estén adaptados las necesidades concretas de cada casa. Es decir, si la habitación es muy grande tendrás que emplear más radiadores o modelos más potentes. Puedes modificar tantas columnas del radiador como quieras para disponer de un radiador de mayor o menor tamaño.

¿Cuándo debes encender la calefacción?

Muchas personas creen que para conseguir que la casa se caliente rápido es necesario mantener la calefacción encendida durante mucho tiempo. Esto es un grave error, ya que lo único que se consigue es aumentar el gasto y reducir su vida útil. Lo que hay que hacer es adaptar el uso de la calefacción a tu estilo de vida, es decir si estás gran cantidad de horas fuera de casa intenta entenderla nada más llegar. Por el contrario, si pasas mucho tiempo en casa, lo aconsejable es encenderla un poco antes de las horas más frías para que la temperatura sea mucho más agradable.

Es aconsejable dejar la calefacción encendida si estoy fuera de casa

Si el tiempo que vas a estar fuera de casa no sobrepasa la hora, puedes dejarla encendida sin problema. En caso de que te ausentes durante varias horas, la mejor opción es apagarla para evitar que el consumo sea mucho mayor.

Esperamos que estos consejos te hayan sido de utilidad y puedas calcular el tiempo que necesita tu calefacción para calentar tu casa con una mayor precisión.

¿Qué combustibles emplea un coche híbrido?

La importancia de los coches híbridos ha crecido mucho en los últimos años y se espera que aumente con el paso del tiempo. Este tipo de vehículo se encuentra a medio camino entre los modelos clásicos de motor a combustión y los coches eléctricos. Esto hace que los conductores que nunca han utilizado un vehículo híbrido tengan dudas tanto sobre el funcionamiento del motor como sobre el tipo de combustible que emplean.

En este post, aclaramos todas estas dudas para que no tengas ningún problema en caso de que decidas empezar a conducir un coche híbrido. Qué son, cómo funcionan y qué ventajas tienen respecto a otros modelos más tradicionales.

Cómo funciona un coche híbrido

Un coche híbrido se caracteriza por emplear dos motores, uno de gasolina y otro eléctrico. Ambos motores se encargan de transmitir energía a las ruedas, pudiendo hacerlo de forma separada o trabajando en conjunto para mover las ruedas. Este sistema de propulsión es automático, es decir, es el propio vehículo eléctrico el encargado de realizar las transiciones entre ambos motores sin que el conductor tenga que hacer acción alguna. No obstante, algunos modelos permiten que sea el propio conductor el encargado de hacer los cambios entre ambos motores.

Cuando el coche solo emplea el motor eléctrico entra en modo eléctrico puro. Para ello, es necesario que la batería tenga carga suficiente y, además, se respete el límite de velocidad máxima en la que el motor pueda transmitir energía a las ruedas.

Tipos de combustibles que usa un coche híbrido

El tipo de combustible que emplea un vehículo híbrido queda establecido según el tipo de motor que incorporen. Los principales combustibles que puede utilizar un coche hibrido son:

Gasolina o diésel

Como hemos comentado, los coches híbridos están equipados con motores de combustión. Por lo tanto, también emplean combustibles como gasolina o diésel para su funcionamiento. Existen coches híbridos con motores de combustión diésel y gasolina, por lo que la elección entre uno u otro dependerá del tipo de motor que tenga equipado el coche.

Gas natural

En los últimos años han aparecido una gran variedad de modelos de coches híbridos que pueden emplear tanto gasolina como gas, ya sea GNC o GLP, pero nunca pueden funcionar con ambos a la vez. La principal ventaja de los vehículos híbridos que utilizan este tipo de combustible es que están categorizados con la etiqueta ECO y son mucho más respetuosos con el medio ambiente.

Electricidad

El motor eléctrico, como corresponde a su nombre, emplea electricidad. La energía se almacena en un batería extra que incorporan este tipo de vehículos. Los modelos que emplean gas como combustible, al no tener un motor eléctrico, solo incorporan una batería de 12 voltios. Esta es la encargada de transmitir energía a las luces o arrancar el motor de combustión.

Las baterías de los coches se pueden recargar conectándolas a un suministro eléctrico como los que emplean los coches eléctricos. Existen algunas marcas de coche como Toyota o Lexus que incorporan baterías autorecargables.

Principales ventajas de los coches híbridos

Los coches eléctricos ofrecen muchas ventajas respecto a los modelos de gasolina o diésel, ya que al tener dos motores consumen mucho menos combustible. Así mismo, optimizan mucho más el uso del combustible, lo que les ayuda a ser mucho más respetuosos con el medio ambiente.

Esperamos que estos consejos te ayudan a elegir con más facilidad el combustibles de tu coche híbrido.

Cuánta leña consume una chimenea

La chimenea es un sistema de calefacción perfecto para calentar una estancia o una casa. Ofreciendo un excelente rendimiento y, además, ayuda a conseguir un ambiente mucho más hogareño y acogedor en la habitación.

El combustible más empleado para este tipo de sistemas de calefacción es la leña. Para realizar el aprovisionamiento de forma adecuada es importante saber cuánta cantidad de leña consume una chimenea. Por eso, en este post te contamos todo lo que necesitas saber para calcular el consumo de combustible de tu chimenea.

Leña dura o blanda para chimeneas

El tipo de madera influye mucho en el consumo de la chimenea. Los dos principales tipos de madera que se emplean como combustible son la dura y la blanda. La leña blanda se consume mucho más rápido y se emplean principalmente para avivar el fuego o conseguir encenderlo. Las principales leñas blanda son: el roble, el cerezo y el fresno.

Por otro lado, la leña dura se consume más despacio, por lo que va a ser mucho más duradera. Así mismo, producen mucho más calor que la leña blanda. Los principales tipos de leña dura para chimeneas son: el almendro, el olivo o el naranjo.

Consejos para optimizar el consumo de leña de la chimenea

Como ya hemos comentado, la madera dura es la mejor para reducir el consumo de leña de tu chimenea. Pero existen otras formas de reducir y optimizar el consumo de leña en tu chimenea.

Mantener una temperatura idónea

Para optimizar al máximo el consumo de leña de tu chimenea es aconsejable establecer la temperatura en unos 20 grados. Aumentar los grados, requerirá utilizar una mayor cantidad de leña para mantener la temperatura.

Pérdidas de calor

Otro de los aspectos clave para conseguir un consumo de leña óptimo en tu chimenea es la reducción de las pérdidas de calor por fugas. Te recomendamos que revises el aislamiento de tu casa, así como que no exista ningún tipo de desperfecto en tu chimenea.

Elección de de la leña

Como hemos comentado, la elección del tipo de leña tiene un gran impacto en su consumo. Por lo que debes priorizar las duras sobre las blandas. Así mismo, nunca emplees otros productos para avivar el fuego como plásticos, revistas o madera pintada, puesto que lo único que conseguirás es reducir el calor que se producirá durante la combustión.

Cómo mejorar el proceso de la combustión de la leña

El cuidado de la leña también es importante para mejorar su poder calorífico y, por lo tanto, reducir su consumo. A continuación, te explicamos cómo debe ser el cuidado de la leña para conseguir el máximo rendimiento en tu chimenea.

Leña seca

Para conseguir el máximo rendimiento de la leña es importante que esta haya completado su ciclo de secado, es decir, que su humedad sea inferior al 21%. Esto se produce aproximadamente un año después de haber sido cortada, dependiendo del tipo de leña, el grosor o el clima.

Almacenamiento

A la hora de guardar la leña es aconsejable hacerlo en el exterior para favorecer el proceso de secado. Para ello, almacénala en bloques (LINK) y deja los laterales descubiertos.

Trocear la leña

Para favorecer el proceso de secado de la madera es importante que los trozos no sean muy grandes. Así mismo, debe exponerse al aire la máxima superficie para que la reducción de su porcentaje de humedad se produzca antes y, por lo tanto, su combustión sea lo más optima posible.

Alimentar el fuego

Si se quiere reducir al máximo el consumo de leña por parte de nuestra chimenea, hay que realizar los llenados de la chimenea con mayor frecuencia, pero poca cantidad. Lo adecuado es emplear un 1kg de leña cada 45/50 minutos, de esta forma se evita sobrecargar la chimenea.

Esperamos que estos consejos te ayuden a optimizar el consumo de leña por parte de tu chimenea y conseguir el mejor resultado.

Principales usos de los combustibles fósiles

Los combustibles fósiles han sido una de las principales fuentes de energía desde su descubrimiento hasta la actualidad. Su uso marcó el avance de la sociedad durante numerosas décadas. Pero, ¿qué relevancia tienen hoy los combustibles fósiles? ¿Para qué se utilizan?

Su importancia es tal que, a día de hoy, se siguen empleando en números sectores y tareas tanto profesionales como domésticas. En este post, te contamos todo lo que necesitar saber sobre los combustibles fósiles y para qué se usan.

Cómo se forman los combustibles fósiles

Los combustibles fósiles reciben este nombre porque se originan a partir de la acumulación de restos de animales y vegetales a metros de profundidad en la superficie terrestre durante siglos. La presión y la temperatura que ejerce el suelo sobre ellos, es lo que desencadena finalmente la formación de estos combustibles fósiles.

Tipos de combustibles fósiles y para qué se utilizan

Existen diferentes tipos de combustibles fósiles. La formación de uno u otro depende de la profundidad a la que se encuentren los restos, así como de los procesos geoquímicos a los que han estado sometidos.

Petróleo

Es el combustible fósil por excelencia y uno de los más empleados en la actualidad. Se caracteriza por ser de color negro y muy denso. Su origen se debe a la acumulación de restos de animales y vegetales a kilómetros de profundidad, y a la acción de bacterias que eliminan el oxígeno, el nitrógeno y el azufre.

Antes de poder emplear este combustible fósil es necesario refinarlo, puesto que el petróleo crudo tiene un uso mucho más limitado. Tras someter al petróleo al proceso de refinamiento se obtienen números productos como alquitrán, gasolina, gasoil o metano, entre otros muchos.

Gas natural

El gas natural está compuesto por una mezcla de hidrocarburos, la cual depende del yacimiento del que se extraiga. Suele encontrarse entre unos 500 y 3500 metros de profundidad. Como en caso del petróleo, antes de poder utilizar este combustible fósil es necesario tratarlo. Aunque en esta ocasión, se trata de un proceso de separación, el cual permite obtener tres tipos de gases naturales.

  • Natural seco: Se produce por la separación del etano y del metano.
  • Gas natural líquido: Se forma al tratar los gases como propano butano, los cuales ciertas temperaturas y presiones se mantienen en estado líquido.
  • Fraccionamiento: Este proceso permite transformar el gas natural en gasolina.

Carbón

El carbón se origina a partir de restos sedimentarios de origen vegetal. Fue el primer combustible fósil en empezar a utilizarse debido a su gran potencial calórico. En las últimas décadas su importancia ha descendido, puesto que el petróleo ofrece mejores resultados y es mucho más barato de obtener.

La calidad del carbón depende de la presión a la que ha estado sometido y el tiempo que ha tardado en formarse.

Los principales tipos de carbón que existen son:

  • Turba: Se trata de un carbón de baja calidad y se emplea principalmente en un ámbito doméstico. Su concentración de carbono está alrededor del 55%.
  • Lignito: Presenta una calidad mayor que la turba, tiene una concentración de carbono alrededor del 65% y 75%. Se utiliza principalmente para generar energía eléctrica.
  • Hulla: Se produce con la compresión del lignito y tiene un 85% de carbono. Como en el caso anterior se emplea para generar energía eléctrica.
  • Antracita: Es el carbón de mayor calidad, su concentración de carbono puede llegar hasta el 95%.

Principales usos de los combustibles fósiles

Como hemos comentado, los combustibles fósiles han sido uno de las fuentes de energía más empleada desde su descubrimiento. Utilizándose en numerosos sectores como el industrial, residencial o transporte. Aunque su principal función es como combustible para sistemas de calefacción o vehículos, también tienen mucha importancia para generar energía eléctrica y mecánica.

Las averías de fontanería más comunes y cómo solucionarlas

Los problemas relacionados con la fontanería son mucho más frecuentes de lo que nos gustaría a todos. Seguramente te haya tocada sufrirlos alguna vez en tu vida y no hayas sabido cómo solucionarlos. Por eso, a continuación, te contamos cuáles son las averías de fontanerías más comunes a las que te puedes enfrentar y cómo solucionarlas.

Además de qué puedes hacer para evitar que este tipo de averías de fontanería puedan evitarse y adelantarse a su aparición.

Cuáles son las averías de fontanería más comunes

Uno de los miedos principales en una casa es la aparición de problemas provocados por la fontanería, tuberías o desagües. El tiempo y el uso, y sobre todo un mal uso, pueden provocar estos problemas tan típicos en cualquier vivienda y casa. Pero entre los problemas más cotidianos relacionados con la instalación de cualquier sistema de fontanería destacan los siguientes que pasamos a analizar.

Atasco de las tuberías

Posiblemente sea la avería más frecuente, ya que por el uso diario se suelen acumular desperdicios. Entre los que se encuentran restos de comida o pelos en las tuberías. Lo que reduce la cantidad de agua que puede tragar la tubería y, por lo tanto, ser el causante de un atasco en las tuberías de casa.

Para eliminarlo se pueden emplear desatascadores o algún remedió casero como calentar lejía y echarla en las tuberías, tras 15 minutos el atasco habrá desaparecido. Si el atasco es demasiado grande y no puedes eliminarlos con desatascadores, seguramente deberás contactar con un fontanero profesional para solucionarlo.

Cisterna estropeada

Tras el atasco de las tuberías, la cisterna estropeada es otra de las averías de fontanerías que más comunes en un hogar. Normalmente, la cisterna se estropea porque algún elemento se ha soltado, ocasionando un mayor consumo de agua. Muchas veces, con una revisión rápida se puede ver fácilmente qué elemento está fallando.

Aparición de cal

La cal afecta a la velocidad a la que fluye el agua. Esta cal se puede acumular tanto en tuberías como en los cabezales de los grifos. La acumulación de cal depende mucho de la ciudad donde se vive, siendo mucho más habitual en zonas costeras.

Para eliminar la cal de las tuberías, debes verter medio vaso de bicarbonato de sodio en la tubería y una vez que se haya asentado, un vaso de vinagre blanco. En el caso de los cabezales de los grifos, lo aconsejables es sumergirlo en vinagre blanco unos 15 minutos para eliminar toda la cal.

Grifos que gotean

El goteo continuo del grifo, aunque estén completamente cerrados, es una de las averías de fontanería con la que más agua se derrocha. Aparece principalmente en grifos antiguos y no suelen tener una reparación clara, siendo lo más habitual su sustitución por sistemas nuevos. En estos casos, lo mejor es contactar con un profesional para no cometer ningún error en su instalación.

Mal olor en la tuberías

Un mal olor en la tuberías está asociado a que se han vertido mucho desperdicios en las tuberías y se han acabado acumulando. El encargado de evitar que esto ocurra es el sifón, por lo que si detectas un fuerte olor en tus tuberías, quita el tapón del sifón y límpialo para que el agua pueda fluir con normalidad. Intenta hacerlo una vez al mes para que el problema no vaya a más.

Cómo evitar la aparición de averías en fontanería

Las mayoría de averías de fontanería que suelen aparecer en un casa, son leves y se podrían solucionar realizando un buen mantenimiento de las tuberías, es decir, comprobando que sus componentes se encuentran en buen estado o utilizando materiales adecuados para su limpieza. Realizar un buen cuidado de las cañerías es esencial para reducir las posibilidad de que aparezca cualquier de los problemas que hemos comentado anteriormente.

Esperemos que esta información te sea de utilidad para detectar y solucionar las averías de fontanería que puedas sufrir en tu casa.