sacos de pellets

Cómo se producen los pellets

El uso de los pellets está creciendo mucho en el mercado de la biomasa, en parte gracias a su eficiencia energética y a su gran facilidad de uso. Esta gran ventaja y versatilidad consigue que los pellets puedan ser usados tanto en ambientes domésticos como en actividades industriales.

Este tipo de biomasa se obtiene a partir del tratamiento de la madera, o de los restos de la madera como puede ser el serrín. Pero hoy no vamos a hablar de las muchas ventajas de uso de los pellets. Hoy nos queremos centrar en explicar cómo se producen los pellets y cuáles son los aspectos más importantes a tener en cuenta durante su fabricación.

Tratamiento de la materia prima

Después de haber recibido las virutas de la madera, el primer paso debe ser conseguir una masa uniforme tanto en cuestión de tamaño, como de humedad. Este aspecto tiene una gran importancia, ya que así se evitará que se puedan generar problemas durante el proceso de transformación.

La reducción del tamaño va a ser de gran utilidad para poder compactarlo de una forma más rápida y fácil, permitiendo obtener pellets de una mayor calidad. La reducción de la humedad va a estar más relacionada con la eficiencia energética del pellet, por lo que se intenta mantener una humedad en torno al 10%. Como se puede observar, realizar este primer paso de forma adecuada va a ser algo esencial.

Mezclado y prensado

Una vez tratada la materia prima ya podemos empezar la creación del pellet. En esta fase el objetivo es conseguir una masa compacta con toda la materia orgánica. Por ello la materia prima se mezcla con agua, permitiendo que la mezcla se adecúe en el menor tiempo y dé como resultado una masa compacta y resistente. La masa que obtenemos se almacena en una matriz giratoria que la empujará a través de una serie de agujeros, para conseguir darle una forma uniforme y homogénea.

Tratamiento final

El paso final consiste en eliminar los pequeños defectos que se han podido generar en los pellets durante el proceso de fabricación. Esto se lleva principalmente a cabo para evitar problemas en la caldera cuando se usan los pellets, ya sea con una avería o un decremento de la eficiencia respecto a lo esperado. Una vez hemos obtenido los pellets finales, estos se almacenan en bolsas para evitar que se vean afectados por la humedad.

Si queremos comprobar que el resultado final es satisfactorio, lo único que tenemos que hacer es introducir el pellet en un vaso de agua. Si el pellet se hunde, indica que está bien compactado y hemos cumplido los estándares de calidad. Por el contrario, si flota nos va a indicar que es altamente probable que no funcione de forma eficiente, ya que va a ser más fácil que adquiera algo de humedad.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *