edificios autosuficientes

¿Qué es un edificio con energía neta cero?

En los últimos años se está haciendo una gran apuesta por fomentar un tipo de construcción diferente. Distinta en cuanto a la forma de gestionar la eficiencia energética y cómo lograr conseguir edificaciones más confortables, con un consumo de energía ecológico y autosuficiente, y que pueda abastecer a todos los inquilinos y ocupantes del edificio. Este es el reto y la meta de los edificios con energía neta cero o edificio de energía cero (EEC).

La tendencia impuesta por la Unión Europea es la de fomentar la creación de estas edificaciones con una tendencia energética cercana el máximo posible a cero. Y esto es lo que se deja ver en las obras que se van realizando desde hace un tiempo hasta hoy. Para poder cumplir este requisito es necesario atender a unos estándares impuestos y que hay que respetar en la construcción, mantenimiento y acondicionamiento de los edificios.

También cabe destacar los diseños de estas nuevas edificaciones, que suelen ser más vanguardistas, y siempre orientados a obtener energía natural.

Edificios de energía cero

¿Qué es realmente un edificio con energía cero? Esta nomenclatura hace referencia a aquellos edificios cuyo objetivo es ser autosuficientes en cuanto al abastecimiento de energía. Una idea de alcanzar un alto nivel de eficiencia energética y un consumo de energía neta lo más cercano a cero, en un tiempo estimado, normalmente de un año natural.

Un tipo de energía, que además de autosuficiente, debe ser ecológica y renovable. Por tanto, lo que se busca es siempre obtener energía que provenga del propio edificio, a través de fuentes limpias de energía que permitan abordar la demanda de energía que requiere el edificio.

Lo que se intenta es que el balance de energía generada de origen renovable supere la demanda, y cuanto más se acerque a cero esta ponderación, será más eficiente.

Objetivo de los edificios de alta eficiencia energética

La meta principal de estos sistemas de energía autosuficiente es poder abordar el abastecimiento que requiere un edificio sin requerimiento de fuentes de energía externas. Pero, además, lo que se intenta promover desde los más altos estamentos de Europa y sus respectivos mandos en los países miembros es promover una conciencia ecológica en cualquier edificación que se pueda construir a partir de ya.

Y la tendencia impuesta por la Unión Europea es la de fomentar la creación de estas edificaciones con una tendencia energética cercana el máximo posible a cero.

Diferencia entre los edificios de baja energía y edificios de energía cero

En este punto es conveniente hacer una distinción entre dos diferentes tipos de ideas y objetivos energéticos en la construcción de edificios. Por tanto, existe dos vertientes principales con algunas distinciones que merece la pena resaltar:

Edificios de baja energía

En este caso, esta tipología de edificios recoge aquellos con un consumo de energía más bajo de lo normal. Una edificación que aporta toda la comodidad necesaria para sus inquilinos y ocupantes, durante todo el año -incluso en las estaciones de mayor frío y calor-. Pero en estos casos, existe un consumo máximo bastante limitado, y de ahí su nombre.

Edificios con energía neta cero

Como ya hemos indicado, a diferencia de los edificios con baja energía, estos modelos son autosuficientes en lo que se refiere al abastecimiento de energías renovables para todo el edificio. Se busca la ecoeficiencia.

Cómo conseguir un edificio con energía neta cero

¿Y cómo conseguir un edificio con energía cero? Aquí entran en juego varias variables y condicionantes que hay que seguir e implantar para poder conseguir unas viviendas y edificios con abastecimiento propio de energía renovable.

Para ello, todo debe estar bien acondicionado hacia una nueva idea de construcción más ecológica. Desde este planteamiento energético, como el uso de materiales, o la inclusión de sistemas de biomasa para las propias viviendas interiores, como las estufas de pellets.

Entre los factores que más se valoran hay que tener en cuenta los siguientes:

  • Una calificación energética alta
  • Uso de materiales en la construcción con poco impacto ambiental
  • Uso de energía limitado al año
  • Adaptabilidad a diferentes entornos, y uso de materiales aislantes
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