combustible para calefactores

Ventajas de usar gasóleo C en calefacción

El gasóleo C es el combustible perfecto para usarse en los sistemas de calefacción. Esto se debe principalmente a que, aun compartiendo una composición muy similar a los gasóleos de tipo A y B, posee un nivel alto de parafina, lo que le otorga un mayor poder calorífico.

Además, al disponer de una mayor concentración de parafina, permite crear un combustible más viscoso que resulta muy útil para el engrase de las calderas. Esto ayuda a aumentar su vida útil y ofrecer una mayor resistencia al tiempo de uso.

Cómo funciona la calefacción de gasoil

Para poder usar el gasóleo en una caldera se necesita un modelo preparado para ello y, además, se debe disponer de un tanque para almacenar el gasoil. El gasóleo C viaja primero desde el depósito hasta la cámara de combustión, en la cual se dividirá en gotas para facilitar su quema. Una vez terminado esto, se produce una combustión controlada. Esta combustión calentará el intercambiador de calor, permitiendo que el calor generado se pueda distribuir por toda la casa.

Cuáles son las principales ventajas de usar gasóleo C para calefacción

Gracias a sus numerosas ventajas, el gasóleo C se ha convertido en uno de los combustibles para calefacción más demandados de la actualidad. A continuación, te mostraremos sus principales ventajas.

Fácil instalación

La instalación de los sistemas de gasóleo C no es muy complicada de realizar. Esto unido a que el mantenimiento resulta bastante sencillo, los convierten en una opción perfecta en la mayoría de lugares de trabajo o viviendas.

Mayor seguridad

Los sistemas de calefacción que usan este combustible son más seguros que otros, ya que trabajan a una temperatura menor, reduciendo en gran medida la posibilidad de sufrir algún accidente.

Excelente rendimiento

Una de las grandes ventajas del gasóleo C para calefacción respecto a otros tipos de combustibles es su excelente rendimiento. Esto se debe al elevado poder calorífico que proporciona. Esta intensidad de potencia permite calentar el agua y cualquier tipo de espacio rápidamente, lo que lo hace perfecto tanto para viviendas grandes como para espacios más reducidos.

Aumenta la vida útil de la caldera

Como hemos comentado anteriormente, este tipo de combustible se caracteriza por su alta viscosidad, lo que ayuda a reducir el nivel de desgaste de los componentes de la caldera. Además, los depósitos de gasóleo C presentan una excelente durabilidad porque la quema del combustible ayuda al mantenimiento de los mismos.

Reduce la contaminación  

Los sistemas de calefacción que usan el gasóleo C necesitan una menor cantidad de combustible, por lo que generan menos gases de efecto invernadero. Además, no producen monóxido de carbono durante su combustión y minimizan la expansión de partículas tóxicas en el ambiente.

Disponibilidad

Las calefacciones de gasoil necesitan suministros de forma constante, por eso se puede obtener de forma muy sencilla y rápida, pudiendo pedir el gasóleo C a domicilio desde casi cualquier lugar.

Precio

El precio fluctúa mucho, ya que depende elementos externos. Aunque al tener una menor carga impositiva que otros tipos de gasoil como el A o el B, su precio suele ser menor.

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